Por Redacción
La Confederación General del Trabajo repudió en las últimas horas el fallo de la Corte Suprema que revocó la sentencia de la Cámara Federal de La Plata y dejó vigente la derogación de la Ley de Tierras dispuesta por el DNU 70/2023. De este modo, eliminó el marco regulatorio que limitaba y protegía el dominio nacional sobre el territorio argentino.
Para el Consejo Directivo de la Central Obrera «esta decisión desconoce una voluntad popular que se expresó con claridad en las calles. Hace apenas unas pocas semanas, miles de argentinos y argentinas se movilizaron en todo el país bajo una consigna que sintetiza una defensa elemental de nuestra soberanía: la Patria no se vende. La presión social y política obligó al Gobierno a retirar del Congreso el capítulo que pretendía flexibilizar la venta de tierras a extranjeros. Lo que no pudieron imponer mediante el debate parlamentario, ahora vuelve a abrirse camino por una decisión del máximo tribunal».
Al mismo tiempo, afirmó que «con esta decisión, la ley que frenaba la extranjerización de nuestro suelo deja de existir. Es un fallo que atenta contra la democracia, porque desoye el reclamo de todo un pueblo; atenta contra la división de poderes, porque un Poder Judicial que debería ser contrapeso termina convalidando en los hechos la voluntad del Poder Ejecutivo; y, principalmente, atenta contra la soberanía nacional, dejando la tierra, el agua y los recursos estratégicos de la Argentina a merced del capital extranjero».
En tal sentido, exigió «a la Cámara de Diputados que asuma su responsabilidad y rechace el DNU 70/2023, como ya lo hizo el Senado. La tierra argentina es patrimonio de nuestro pueblo y forma parte inseparable de un proyecto de Nación con producción, trabajo, desarrollo y soberanía». Del mismo modo, rechazó «cualquier intento de extranjerización indiscriminada de nuestro territorio y exigimos que las instituciones de la República respeten los límites que establece nuestra Constitución y, fundamentalmente, la voluntad de un pueblo que ya expresó en las calles que nuestra soberanía no se negocia».