El endeudamiento global hace crecer la brecha entre ricos y pobres a nivel mundial

Por Redacción

Décadas de progreso en la lucha contra la pobreza están en riesgo. Un nuevo informe de Naciones Unidas presentado en las últimas horas  señala que la combinación de deuda externa insostenible, caída de la ayuda internacional y un mundo cada vez más fracturado en bloques geopolíticos y comerciales pone en jaque el desarrollo global.

«El desarrollo global requiere que trabajemos juntos. Si no lo hacemos, perderemos todo lo que tanto costó construir», remarcó Amina J. Mohammed, vicesecretaria general de la ONU. El informe precisó que que 3.400 millones de personas viven en países que destinan más dinero al pago de intereses de su deuda externa que a financiar salud o educación.

En 2024, el servicio de la deuda en los países en desarrollo alcanzó su nivel más alto en 20 años. Los investigadores detallaron que «la deuda no es solo un número. Es la razón por la que hay niños sin escuela y familias sin atención médica».  En 2024, la ayuda oficial al desarrollo cayó un 6% hasta 214.600 millones de dólares. Para 2025 se proyecta una baja adicional de entre el 10% y el 18%, que en los países menos adelantados del mundo podría llegar al 25%. La inversión extranjera directa en países en desarrollo cayó por segundo año consecutivo, un 11% en 2024.

Las guerras comerciales y las tensiones geopolíticas agravan el cuadro. Los aranceles promedio a las exportaciones de los países menos adelantados se dispararon del 9% al 28% en 2025. Para el resto de los países en desarrollo, excluida China, la suba fue del 2% al 19%. El encarecimiento de sus productos frena el crecimiento y perpetúa la dependencia.

Li Junhua, subsecretario general de la ONU, expresó: «Es un momento extremadamente peligroso para la cooperación internacional. Las consideraciones geopolíticas están moldeando las relaciones económicas y financieras».

Las reformas acordadas en la Cumbre de Sevilla de 2025, que buscaban dar a los países en desarrollo acceso más rápido y justo al financiamiento, se vieron frenadas por la falta de cooperación internacional. El agujero anual de financiamiento para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible sigue en cuatro billones de dólares. No obstante, el informe registró dos avances:  la inversión en energías renovables alcanzó en 2024 un récord de 2,2 billones de dólares, el doble de lo destinado a combustibles fósiles, y el comercio entre países en desarrollo se multiplicó por cuatro en los últimos 20 años. Esos números no alcanzan para compensar el deterioro general.

En este marco, la ONU propuso implementar sin demora el Compromiso de Sevilla: cerrar la brecha de financiamiento con más inversión, reformar la arquitectura financiera internacional para que los países pobres tengan más voz, invertir en resiliencia climática y económica, y fortalecer el multilateralismo. Li Junhua, resaltó al respecto: «No podemos rendirnos. El multilateralismo es el camino hacia la paz, la justicia y la oportunidad».

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