Por Redacción
La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, decidió pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo 6 de agosto ante la falta de los votos necesarios para avanzar con el tratamiento del proyecto de ley impulsado por el Gobierno nacional que modifica el régimen de expropiaciones, desalojos, manejo del fuego y la regulación de la venta de tierras a extranjeros. La postergación representó un nuevo revés legislativo para la administración de Javier Milei, que no logró reunir los apoyos suficientes para aprobar una iniciativa promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
La sesión de este jueves quedó frenada luego de que el oficialismo no pudiera garantizar el quórum y cerrar los acuerdos con sus aliados. El proyecto en discusión incluía modificaciones sobre expropiaciones, desalojos, manejo del fuego, plazos de inactividad de tierras afectadas por incendios y la regulación de la venta de tierras a extranjeros, uno de los puntos que generó mayores diferencias dentro de la Cámara alta. Desde marzo, Bullrich solo logró avanzar con una iniciativa solicitada por el Ejecutivo: la aprobación del acuerdo para el pago a dos fondos buitre. El resto de los proyectos promovidos por la Casa Rosada enfrentaron dificultades para reunir respaldo parlamentario.
El nuevo conflicto surgió durante las negociaciones previas a la sesión, cuando los bloques aliados reclamaron cambios en el dictamen oficialista. Entre las modificaciones solicitadas figuraba la incorporación de un artículo que permitiera a las provincias establecer sus propios regímenes sobre la venta de tierras a extranjeros.
El oficialismo rechazó ese planteo y no logró reunir las adhesiones necesarias para sostener el tratamiento de la iniciativa. La falta de acuerdos evitó que la norma fuera sometida a votación sin los respaldos suficientes, una situación que habría significado una nueva derrota parlamentaria para el Gobierno libertario. La postergación del debate dejó expuestas las dificultades del oficialismo para ordenar su estrategia legislativa en el Senado, donde sus propios aliados volvieron a marcar límites a los proyectos impulsados por la administración de Milei.