León XIV llamó a los católicos a no permanecer indiferentes ante las injusticias del mundo actual

Por Redacción

El Papa León XIV inició este miércoles un nuevo ciclo de catequesis dedicado a Gaudium et spes, la constitución pastoral del Concilio Vaticano II donde se abordó el vínculo entre la Iglesia y el mundo contemporáneo. Durante la audiencia general realizada en la Plaza de San Pedro ante unos 20.000 fieles, sostuvo que los cristianos deben involucrarse ante las situaciones de injusticia, discriminación, violencia y exclusión que atraviesan a la humanidad, con especial atención a quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad.

Al presentar el documento conciliar, el Pontífice planteó que la Iglesia no puede permanecer al margen de los acontecimientos históricos ni de las transformaciones sociales. En ese marco, llamó a los creyentes a compartir las alegrías, esperanzas, sufrimientos y preocupaciones de las personas y a asumir como propias las dificultades de quienes padecen situaciones de pobreza y exclusión.

El Papa León XIV aseguró que «no es posible quedarse como espectadores indiferentes; por el contrario, hay que escuchar con el corazón, dejarse interpelar y dejarse involucrar».  Con esta definición marcó el sentido de su primera reflexión sobre Gaudium et spes, centrada en la responsabilidad de los cristianos frente a la realidad social. El Santo Padre explicó que la Iglesia debe escrutar los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio. Desde esa perspectiva, llamó a reconocer las contradicciones de la época actual, entre ellas los avances científicos y tecnológicos que no alcanzan de manera equitativa a toda la población, la concentración de riquezas mientras millones de personas padecen hambre y miseria y la preocupación por el ambiente frente a modelos de consumo basados en el interés individual.

En su análisis, León XIV cuestionó la idea de que los conflictos armados puedan constituir un camino para alcanzar la paz. El pontífice definió como «la ilusión de que la guerra es una vía eficaz para construir la paz» a una lógica que contradice las aspiraciones más profundas de la humanidad. El Papa remarcó que la misión de la Iglesia debe estar orientada al servicio de la persona y al acompañamiento de sus interrogantes más profundos. En ese sentido, afirmó que Cristo es «la clave, el centro y el fin de toda la historia humana» y vinculó esa misión con la necesidad de una Iglesia cercana a las mujeres y los hombres de su tiempo.

El nuevo ciclo de catequesis tendrá como eje Gaudium et spes, cuyo título expresa la invitación a reconocer las alegrías y esperanzas, pero también los sufrimientos y preocupaciones de la humanidad. Desde ese marco, León XIV planteó que la esperanza cristiana debe traducirse en una presencia activa frente a las dificultades que atraviesan las sociedades contemporáneas.

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