Por Redacción
El Diputado Nacional y dirigente de La Cámpora, Máximo Kirchner, afirmó que Cristina Fernández de Kirchner se prepara para un eventual regreso a la actividad política y reclamó que pueda competir en elecciones. El legislador ratificó su posición política en el marco del acto realizado en el domicilio de la expresidenta, a cuatro años del atentado en su contra. El legislador cuestionó a quienes sostienen que la titular del Partido Justicialista perdió vigencia política y sostuvo que su eventual candidatura debería resolverse en las urnas.
En este escenario sostuvo que «nuestro pueblo pide trabajo, nuestro pueblo pide una oportunidad, quiere poder comer los domingos en familia, quiere esos domingos cuando se juntan empezar a diseñar el cumpleaños de la abuela, del abuelo, del hijo, del hermano, diseñar esos domingos que come en familia la próximas las próximas vacaciones o las próximas salidas cerquita. ¿Quién se está quedando con la plata de los argentinos y argentinas que hasta el 2015 estaba en el salario de los trabajadores? Esa plata, que han retirado del salario, de los trabajadores y trabajadoras, debe volver a manos de ellos porque son los que producen y engrandecen el país».
Asimismo, el referente de La Cámpora, señaló: «Llama la atención que muchos de los que dicen que Cristina ya fue no acompañen el pedido para que pueda presentarse en elecciones. Si ellos tienen razón y nadie quiere a la compañera, ¿qué más lindo que arrasarla en una elección? Pero saben que eso no va a pasar. No quieren que vote la gente. No está proscripta CFK, estamos proscriptos y proscriptas los que la queremos votar. Nos quieren decir qué sí y qué no».
De este modo, Kirchner volvió a plantear que la causa de la proscripción de la exmandataria se convierta en eje de la campaña política de cara al 2027 y redujo la crisis que padece la clase trabajadora a una cuestión de ingresos sin reparar que el problema político que atañe al país es estructural. Tampoco tuvo en cuenta, que para que el pueblo trabajador vuelva a ser feliz no hace falta solo ganar una elección, sino vencer determinadamente al poder oligárquico representado por el liberalismo.
No obstante, el Diputado Nacional aseguró que la exmandataria mantiene una preparación activa ante un posible regreso a la política y vinculó esa perspectiva con las elecciones de 2027: “Hace gimnasia, lee todo, estudia y se prepara”, y agregó que «por eso fue a la ONU a reclamar por sus derechos políticos. Nos está diciendo que no nos quebremos, que puede haber momentos duros y difíciles, pero tiene la autoestima alta y se prepara».
Máximo Kirchner aseguró que hace cuatro años que Cristina Fernández de Kirchner regresaba a su domicilio después de cumplir actividades en el Senado de la Nación y sufrió el atentado. En ese marco, cuestionó el tratamiento que recibió la exmandataria durante los días previos al ataque y apuntó contra distintos sectores políticos, mediáticos y judiciales: “Esos días había mucha movida, venía de muchísimos días de un hostigamiento permanente y constante sobre su figura. La compañera Cristina había sido tratada por muchos medios de comunicación, por el fiscal Diego Luciani y por gran parte de una mafia enquistada en el Poder Judicial como una verdadera mierda humana”.
Al mismo tiempo, expresó: «Los argentinos tenemos que volver a encontrarnos, abrazarnos, debatir y discutir en todos los lugares que podamos el país que queremos. Nuestro pueblo no pide ser el dueño de una telefónica, de una petrolera de Vaca Muerta o de una empresa tecnológica – nuestro pueblo pide trabajo, pide una oportunidad, quiere poder comer los domingos en familia. Necesitamos mirarnos a la cara, debatir frontalmente, volver a darnos una oportunidad porque nuestro país lo merece».
El Partido Justicialista
En este contexto, el Partido Justicialista siguió la línea trazada por Máximo Kirchner y a través de un comunicado remarcó que «la llamada «antipolítica» no es solamente el rechazo espontáneo de una parte de la sociedad hacia sus representantes. También ha sido construida y alimentada corno un sentido común por sectores del poder económico concentrado y amplificada a través de medios de comunicación, redes sociales, plataformas digitales y nuevos dispositivos de producción y circulación de contenidos».
Del mismo modo, sin parecer atender a los cambios impuestos por el régimen liberal, manifestó que «cuando la política es presentada sistemáticamente como corrupción; cuando el dirigente político es convertido en enemigo; cuando la militancia es ridiculiza- da o criminalizada; cuando la mentira se reproduce hasta adquirir apariencia de verdad; cuando el insulto reemplaza al argumento y la deshumanización del adversario se vuelve cotidiana la democracia comienza a deteriorarse».
Por otro lado, indicó que «el 10 de septiembre de 2022 la Argentina estuvo a centímetros de atravesar definitivamente esa frontera Un hombre apuntó un arma contra la cabeza de la entonces vicepresidenta de la Nación y gatilló. Ese instante debería permanecer en nuestra memoria democrática no solamente por 10 que ocurrió, sino también porque lo que pudo haber ocurrido. Por eso consideramos que este aniversario no interpela exclusivamente al peronismo ni a quienes acompañan políticamente a Cristina Fernández de Kirchner. Interpela al conjunto del sistema democrático argentino».
En este sentido, subrayó que «la democracia recuperada en 1983 estableció otra regla para nuestra convivencia: las diferencias políticas se tramitan dentro de las instituciones, mediante la palabra, la participación popular y el voto» y añadió que «las herramientas pueden cambiar. EI hostigamiento puede expresarse hoy mediante campañas digitales, noticias falsas, operaciones comunicacionales, persecuciones judiciales o discursos que promueven el odio. Pero existe un límite democrático que debemos defender colectivamente: nadie debe ser perseguido, amenazado ni violentado».
