APYME, Día de la Industria: «es el país, sus empresas y el conjunto de los sectores de la producción y el trabajo nacional lo que está en juego»

Por Redacción

En el marco del Día de la Industria, que se conmemora todos los 2 de septiembre, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios llamó a los diversos actores sociales del ámbito productivo y del trabajo, a discutir un programa alternativo de país frente a la crisis del entramado económico y al avance de un modelo político que amenaza al sistema industrial nacional y las posibilidades de crecimiento de la Argentina. En tal sentido propuso «superar la retórica del “no hay nada que festejar” para discutir el problema de fondo: la supervivencia de la Argentina como Nación soberana con perspectivas de desarrollo».

A través de un comunicado, la entidad empresaria aseguró que «la crisis del entramado productivo no responde a errores ni a un escollo pasajero, sino a la ejecución deliberada de un programa económico diseñado para excluir definitivamente a la industria nacional del futuro del país». En esta línea remarcó que «mientras los principales países del mundo protegen el trabajo local, la Argentina aplica un esquema de sustitución inversa que destruye la producción manufacturera».

Asimismo, afirmó que el país «opera con una capacidad instalada por debajo del 40%, convalida récords de importación de bienes de consumo bajo condiciones de competencia desleal y destruye miles de empresas y empleos registrados, junto con la quiebra de las cadenas de pago. Todo esto retroalimenta el circuito de recesión, baja de recaudación, nuevo ajuste y más “apretón monetario”».

La conducción de APYME, señaló que «el presente shock anti industrial representa el salto cualitativo de un proceso de concentración y extranjerización iniciado en 1976. Los sectores financieros especulativos, las cúpulas corporativas y el capital transnacional buscan instaurar una economía de enclave extractivista (agro, minería y energía sin valor agregado) bajo un esquema del 80/20: una minoría hiperconcentrada ligada a la primarización, y un 80% de la población empujado al desempleo y la marginalidad».

Agregó que «a esto se suma la asfixia a las Pymes (mientras se beneficia a grandes evasores), el desmantelamiento de la ciencia y tecnología (Universidades, CONICET, INTI, INTA) y un blindaje normativo pensado para maniatar cualquier proyecto futuro que apueste a la producción nacional (DNU 70/23, RIGI, reforma del BCRA, megaendeudamiento)».

APYME destacó que «es imprescindible impulsar la Emergencia Mipyme y detener los procesos de quiebras y remates para que la mayor cantidad de empresas lleguen a “la otra orilla”. Pero frente a la encrucijada que representa un posible recrudecimiento del “modelo”, limitarnos a sostener un reclamo coyuntural es resignarnos a convalidar la propia extinción y la disolución nacional en el corto y mediano plaz».

En este escenario, la organización empresaria nacional presentó diez ejes de discusión programática que contemplan: un Estado con participación activa y restitución de derechos; la reindustrialización con transferencia tecnológica e investigación y desarrollo; el apoyo federal a las economías regionales; el fomento y la jerarquización institucional de las Mipymes; una reforma tributaria progresiva; la democratización del crédito y una banca de desarrollo; la creación de empleo digno y el rechazo de la flexibilización; el impulso al mercado interno y el control antimonopólico; el control nacional de la infraestructura crítica y los recursos estratégicos; y una integración regional con perspectiva multipolar y autónoma.

Por último, ratificó que “sin industria no hay Nación”. Y es precisamente el país, sus empresas y el conjunto de los sectores de la producción y el trabajo nacional lo que está en juego. La reconstrucción de la Argentina industrial, soberana y democrática que supimos conseguir debe comenzar cuanto antes si pretendemos un futuro mejor para todos».

 

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir