Por Redacción
Frente al peso creciente de las deudas sobre los hogares, el Gobierno de La Rioja decidió utilizar al Banco de la provincia como herramienta para abaratar el acceso al crédito y ofrecer alternativas de regularización a quienes ya no pueden afrontar sus obligaciones. Desde este lunes, la entidad redujo las tasas de los préstamos personales y habilitó nuevos mecanismos para refinanciar créditos y saldos de tarjetas. De este modo, la tasa quedó establecida en el 52% para créditos a un año y en el 56% para operaciones de hasta 36 meses, mientras que la posibilidad de refinanciar se extiende a clientes que mantienen sus compromisos al día. La reducción acumulada llega a 20 puntos respecto de las condiciones anteriores.
La política crediticia no se limita a quienes pueden acceder a un nuevo préstamo. Las personas con atrasos superiores a 90 días podrán solicitar una reestructuración de sus obligaciones con plazos de hasta 48 meses, mientras que los clientes con deudas irregulares en tarjetas Mastercard Banco Rioja tendrán una alternativa de refinanciación a tasa fija y hasta 36 meses.
El Secretario de la Gobernación, Ricardo Herrera, señaló que las medidas forman parte de una política sostenida y no de una acción aislada: “Mientras al Gobierno nacional le va bien con los bonos y el riesgo país, a la gente le va muy mal con la heladera, el salario y la deuda que está acumulando”. Por otro lado, el Ministro de Hacienda y Finanzas, Federico Bazán, definió el objetivo de la iniciativa como “un alivio financiero para las familias” y afirmó que las tasas alcanzaron “en el piso del mercado”. La decisión del gobierno provincial está destinada a ofrecer una salida dentro del sistema bancario frente a las dificultades que enfrentan los hogares para sostener sus gastos y cumplir con sus compromisos financieros.
Las nuevas herramientas se incorporarán al esquema provincial establecido por el Decreto de Necesidad y Urgencia 1293/2026, que declaró la emergencia crediticia por 180 días. El asesor general de Gobierno, Pedro Goyochea, explicó que la normativa contempla mecanismos para atender situaciones de mora y refinanciación, junto con controles sobre los proveedores formales de crédito, con el propósito de evitar que las familias queden atrapadas “en un espiral que no tiene fin” por las condiciones de financiamiento.
Con las nuevas disposiciones, el Banco Rioja quedó establecido como uno de los instrumentos utilizados por la administración provincial para intervenir sobre el endeudamiento de las familias, tanto mediante la reducción del costo de nuevos créditos como a través de mecanismos destinados a quienes ya acumularon dificultades para cumplir con sus obligaciones.