Por Redacción
El director del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR), Sergey Naryshkin, confirmó que mantuvo una reunión en Moscú con el director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), John Ratcliffe, durante la visita que el funcionario estadounidense realizó esta semana a la capital rusa. Según Naryshkin, el encuentro formó parte de los contactos habituales entre responsables de los servicios de inteligencia de distintos países. La confirmación se conoció tras la advertencia rusa al gobierno británico ante la campaña de hostigamiento que promueven los sajones para escalar las tensiones con la administración de Vladimir Putin.
En este contexto, el Gobierno ruso aseguró que el suministro de armas británicas a Ucrania, sobre todo misiles de largo alcance Ston Shadow, pone en una posición de activo interventor en el conflicto a Gran Bretaña, lo que lo convierte en un objetivo militar. No obstante, a pesar de las intenciones reales de los ingleses, para distintos especialistas resulta difícil que la OTAN escale el conflicto más allá de las declaraciones cruzadas, sobre todo, si Estados Unidos está decidido a no confrontar con Rusia en ningún escenario. La Unión Europea se encuentra en clara desventaja respecto a Rusia, al mismo tiempo, la administración de Donald Trump no comparte la línea de pensamiento que rige hoy a dicha comunidad.
Naryshkin confirmó la reunión y afirmó: “Tuvo lugar; no había nada fuera de lo común». El funcionario ruso explicó que este tipo de contactos forma parte de las tareas habituales de los responsables de inteligencia, “ya sea en persona o en línea, tales encuentros forman parte de nuestro trabajo”. El titular del SVR sostuvo que mantiene contactos frecuentes con sus pares de otros países y precisó que “prácticamente cada semana” se reúne con jefes de inteligencia de “todos los continentes del mundo”. En ese marco, señaló: “Así que la reunión con John Ratcliffe también formaba parte de nuestro trabajo habitual”.
El encuentro inquietó a los británicos y a los europeos que están encadenados a la campaña anti rusa. Donald Trump, definió el viaje de Ratcliffe como “semi-rutinario” y descartó que estuviera relacionado con un eventual incremento de las tensiones entre Rusia y la OTAN. En declaraciones realizadas en la Oficina Oval, Trump afirmó: “Sostuve buenas conversaciones con él (Vladimir Putin). No va a atacar territorio de la OTAN”.
En el escenario global, Estados Unidos demuestra un fuerte debilitamiento por lo que se puede inferir que la visita del titular de la CIA a Moscú se inscribió en el plano de necesidad de bajar las tensiones. De este modo, Gran Bretaña se quedaría sin un apoyo sustancial para confrontar con Rusia, en tanto, la Unión Europea volvió a evidenciar su rol de títere en la OTAN, donde las decisiones las toman otros en su lugar. En este marco, el golpe más duro es para Ucrania que comienza a quedarse sin aliados útiles para continuar con una guerra que perdió hace tiempo.