Por Redacción
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró este viernes en Ensenada la primera planta embotelladora de agua potable de Aguas Bonaerenses (ABSA), la obra le permitirá a la empresa estatal producir hasta 8.400 bidones por día y dejar de tercerizar el envasado con proveedores privados. La instalación cuenta con un edificio destinado al acopio, equipamiento para el proceso de envasado y un circuito de tratamiento de agua acondicionado para esta actividad.
En esta línea, ABSA incorporó 60 camionetas pick up y dos camiones destinados a trabajos de limpieza y desobstrucción de colectores cloacales. Con estas unidades, la flota de la empresa alcanzó los 236 vehículos. De este modo, la empresa amplificó el esquema operativo, lo que le permitirá que realice de manera directa una tarea que hasta ahora estaba en manos de prestadores privados.
En este marco, Kicillof explicó: «estamos llevando adelante una verdadera transformación en ABSA: recuperamos capacidad operativa, incorporamos vehículos y avanzamos con una nueva planta que permitirá duplicar la potabilización de agua y que estará finalizada el próximo año. Esto es eficiencia, pero también es justicia social: una empresa estatal fortalecida para brindar un mejor servicio en 100 municipios de la provincia».
Por otro lado, el mandatario bonaerense sostuvo que «mientras Milei vuelve a impulsar privatizaciones y abandona obras que después se deterioran, nosotros demostramos que una empresa pública puede invertir, mejorar su funcionamiento y dar resultados. La Argentina ya atravesó procesos de privatización que terminaron en vaciamiento y fracaso. En la Provincia estamos orgullosos de ir en otra dirección: trabajo bonaerense, empresa estatal y resultados».
Por su parte, el presidente ejecutivo de ABSA, Hugo Obed, indicó que «esta obra es una muestra más de la decisión de fortalecer ABSA para que pueda cumplir cada vez mejor con su responsabilidad de brindar un servicio esencial: tenemos el orgullo de estar construyendo una empresa de calidad, que trabaja día a día por los y las bonaerenses».
Del mismo modo, el intendente local, Mario Secco, señaló que «en tiempos donde el Gobierno nacional repudia el rol del Estado, nosotros estamos demostrando cómo una empresa pública puede crecer y mejorar: hace unos años ABSA estaba abandonada y hoy es orgullo para sus trabajadores y para todos los bonaerenses».