Por Redacción
La Seccional Río de la Plata del Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento (SIPEDYB) recibió a estudiantes de la cursada de Trabajo Social Comunitario, en el marco de la articulación que la organización sindical y la Universidad Nacional de Avellaneda. La experiencia forma parte de un convenio de colaboración entre ambas instituciones y busca fortalecer el vínculo entre la formación universitaria, las organizaciones sindicales y las problemáticas del mundo del trabajo, con especial atención a la soberanía marítimo-portuaria y la industria naval.
De la jornada participaron distintos integrantes de la Comisión Directiva Central del SIPEDyB, encabezados por su Secretario General, Hugo Godoy, quien en este contexto destacó la importancia de afianzar los lazos de integración entre la universidad, la organización de los trabajadores y la comunidad. El trabajo que la Seccional lleva adelante con a UNDAV data de más de dos años y permite que las y los estudiantes de la casa de altos estudios no solo se vinculen con el ámbito laboral, las relaciones de trabajo, sino que, al mismo tiempo, puedan dimensionar de manera práctica lo que significa y representa la soberanía nacional en un nodo estratégico como lo es el sector marítimo, fluvial, naval y portuario de nuestro país.
Cabe destacar que la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) estableció el Trabajo Social Comunitario (TSC) como trayecto curricular obligatorio en todas sus carreras de grado y pregrado, con el objetivo de fortalecer la relación entre la formación académica y las problemáticas concretas de la sociedad. La propuesta forma parte de una política académica que incorporó la dimensión comunitaria a lo largo de toda la trayectoria universitaria. El TSC comienza desde el primer año de cada carrera y busca que los estudiantes desarrollen una formación profesional con compromiso social, capacidad de intervención territorial y conocimiento de la realidad en la que ejercerán sus actividades.
Pablo López Fiorito, docente del TSC, explicó que «el trabajo social comunitario es la curricularización de la extensión universitaria, que es la única experiencia en el país y en la cual hay una materia transversal a todas las carreras, que intenta articular con las organizaciones del territorio para adentrarse en las problemáticas de una forma más profunda, menos teórica, las problemáticas que tienen las distintas organizaciones, libres del pueblo, la sociedad civil en nuestro país, y en donde seguramente nuestros estudiantes van a terminar trabajando, serán representados por algún sindicato, participarán en algún club de barrio».
Al mismo tiempo, destacó que «la experiencia es riquísima, porque la mayoría de nuestros estudiantes son jóvenes y entonces no tienen la experiencia de un sindicato, un convenio colectivo, con lo cual eso es una primera instancia: conocen un sindicato, salen de la mirada que habitualmente los medios instalan sobre los sindicatos y conocen esta cuestión de la defensa de los trabajadores y sus intereses, como primera instancia».
López Fiorito, sostuvo que «en la segunda instancia también, a partir de la temática de dragado, se mete en el tema de la soberanía marítimo-portuaria y la industria naval, que son temas que también habitualmente nuestros estudiantes no transcurren, y en todo caso toman conciencia de esa cuestión. Entonces, la idea de soberanía toma un matiz más concreto. O sea, la soberanía es poder producir barcos, poder defender la el nuestro mar. Hay una dimensión que tiene que ver con la defensa de los trabajadores y hay otra dimensión que tiene que ver con la defensa de la patria. Y esto construye y fortalece una mirada de universidad comprometida con los destinos nacionales».