Encuentro en la CATT: Movimiento Obrero, diálogo intergeneracional y proyecto nacional

Por Redacción

La Juventud Sindical de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, junto a la Juventud de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, realizó este martes, en la sede de la CATT, una jornada para debatir sobre la coyuntura político-social del país frente al panorama electoral. El titular de la organización gremial, Juan Carlos Schmid, fue el principal orador en el marco de un diálogo intergeneracional que posibilitó abrir un espacio de intercambio de ideas para gestar un proyecto nacional que no excluya al Movimiento Obrero.

En este escenario, Leonardo Monzón, Secretario de Juventud de la CATT, explicó que en la actualidad «alrededor de 20 millones de personas de familias argentinas que están endeudadas y creo que la situación va a dar para más y bien lo sabemos. Como saben, este gobierno está destruyendo tanto la salud pública, la educación pública. Se mete contra las obras sociales sindicales. Para colmo, se alinea en cuestiones geopolíticas con Estados Unidos e Israel, quienes nos van llevando a un estado lisa y llanamente colonial. Es por eso que, para nosotros, es muy importante las elecciones en Brasil, porque en esta región está el compañero Lula».

Asimismo, expresó: «va a ser muy importante estar presente y acompañar la visita del Papa. Es importante ese acompañamiento porque, si bien nos trae su encíclica que nos invita a reflexionar y a estar consciente en los desafíos que se nos vienen con la inteligencia artificial, él pregona la justicia social en los pueblos del mundo. Caso contrario de lo que está pasando acá y va a ser una linda cachetada que le va a dar a este gobierno».  Monzón llamó «a fortalecer este colectivo, a que participemos, porque este colectivo, cuando más fuerza tenga —y acuérdense que el año que viene hay elecciones—, nosotros, con un colectivo fortalecido, no vamos a pedir a la política, vamos a exigirle. Esa es la idea: exigirle a la política».

En tanto, Schmid, señaló que «nosotros somos un colectivo que funciona como el actor encargado de mover las arterias económicas del país. No importa dónde estemos, si estamos en nuestra confederación o en otra expresión sindical. Lo que somos es eso: trabajadores y trabajadoras que hacen funcionar el sistema de transporte y de logística de este país». 

Al mismo tiempo, aclaró: «Recientemente nosotros organizamos un encuentro con Emir Sader en la CGT. Y Sader nos dijo que una de las dificultades que tenía el PT y el gobierno de Lula era la conexión con los jóvenes. Desafío que hoy atraviesa, yo diría, a toda a toda la humanidad. Es muy difícil establecer una un puente generacional entre aquellos que tenemos 50 o más hacia los que están por debajo de los 40. Esto ha sido producto de las modificaciones de los medios de producción, de la tecnología. Porque hay que saber que cuando nosotros teníamos 20 era palabra santa lo que nos decían los mayores». 

El también Secretario General de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina, remarcó que «de repente, la madurez o algunos años sirven para que uno tenga una un poco una cierta cuota de referencia, pero definitivamente no lo es todo. Porque, por ejemplo, yo no tengo ni el lenguaje, ni la frescura, ni el conocimiento que sí tienen todos ustedes con los medios modernos de comunicación. Con lo cual quiere decir que esta actividad, compañeros y compañeras, es una actividad de ida y vuelta: todos aprendemos».

Asimismo, explicó que «ustedes, como nuevos dirigentes y militantes sindicales, tienen que saber que todos todas las transformaciones en la historia de la humanidad, de la clase trabajadora, acá en este país y en el mundo, las hicieron los jóvenes. Es un es un vector central de la historia: no hay cambios sociales sin que lo hagan los jóvenes, que muchas veces son los que pagan el precio más alto por esas transformaciones». 

Schmid subrayó que «en nuestra región hay muchos países que son lo que se denomina una autocracia, es decir, algo a lo que vamos en camino —me da la impresión acá— si sigue este tipo de gobiernos: una fachada democrática donde votamos y hay algunas libertades, pero que en realidad se ejerce el más puro autoritarismo, porque cuando se quiere debatir o expresar un punto en contra, aparece la represión».

Por otro lado, indicó: «todo el mundo en los últimos 40 años ha tomado medidas de corto plazo. A ver cómo salgo de la coyuntura y después veo cómo resuelvo, y entonces no hemos podido recuperar desde los ’90 para acá, por ejemplo, el entramado ferroviario. No lo hemos podido recuperar ni siquiera en los corredores de mayor densidad urbana. Es un fracaso de la clase política nuestra, porque eso se podría haber hecho en 40 años, aunque no fuera un tren de alta velocidad, pero podríamos tener un tren que corra a una velocidad parecida a la que teníamos hace 40 años, porque lo teníamos. Y lo mismo puede pasar para la marina mercante, para el sector portuario o para la industria naval». 

 

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir