Crisis económica y endeudamiento: millones de familias recurren al crédito para comer y pagar servicios

Por Redacción

En medio de la actual crisis económica, que el gobierno de Milei niega, millones de hogares argentinos se ven inmersos en una situación dramática: el endeudamiento se convirtió en una forma de supervivencia ante un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo, la informalidad laboral y la desocupación. En este escenario, según los datos que maneja el Movimiento Obrero, cerca de 20 millones de personas, agrupadas en unos 7 millones de familias, enfrentan dificultades para afrontar sus compromisos financieros, mientras el monto promedio adeudado por persona llegó a 5,6 millones de pesos, un 75% más que un año atrás.

El dato expone una problemática que excede el acceso al crédito y se vincula con la imposibilidad de muchos hogares de cubrir sus gastos cotidianos con sus ingresos. La necesidad de financiar el consumo básico llevó a las familias a recurrir al endeudamiento para sostener compras indispensables. Los préstamos tienen como destino principal la adquisición de alimentos y el pago de servicios esenciales. De esta manera, el crédito dejó de representar para una parte importante de la población una herramienta vinculada con proyectos de consumo o inversión y pasó a funcionar como un recurso para afrontar las necesidades más inmediatas.

En este escenario, AGN Prensa dialogó con Norma Morales, secretaria adjunta de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular. La dirigente social reconoció que el endeudamiento afecta a las y los actores sociales que habitan los barrios populares. Al respecto, aseguró que «muchos dicen que esto es un fenómeno, una sensación, pero no es un fenómeno ni una sensación: es la realidad cruda que lamentablemente estamos padeciendo millones de familias de nuestro país y, en particular, los sectores de los barrios populares».

Morales aseguró que en este territorio «el endeudamiento no es con las empresas financieras, ahí el endeudamiento es con un prestamista informal. Ese prestamista con quienes nosotras convivimos en nuestra vida cotidiana. Yo vivo en un barrio popular en Avellaneda y con ese prestamista informal convivo todos los días. La situación de presión que sufrimos, el hostigamiento que sufrimos no es lo mismo que lo que puede ocurrir con las entidades financieras, la persecución que estamos teniendo con los prestamistas informales en nuestros barrios es mucho más heavy, es mucho más intimidante, nos da miedo. A mí me da miedo».

No obstante, Morales explicó: «a nosotros hoy nos llena un poco de esperanza saber que uno de los ejes que estamos atravesando, que es el tema del endeudamiento, lo estamos socializando, lo estamos colectivizando. Al principio, a nosotros nos daba vergüenza sentir la culpa de que esa deuda era nuestra y que ese endeudamiento estaba destinado a comprar comida y era nuestra. Sin embargo, cuando empezamos a hablar, a socializar el tema de la deuda, vimos que millones de familias estamos atravesando la misma situación. Entonces, para nosotros son importante las jornadas de movilización nacional».

Por otro lado, la referente de la UTEP recordó que la organización sindical advirtió en reiteradas oportunidades sobre las consecuencias sociales que tienen las políticas económicas liberales. En esa línea, explicó: «la pandemia nos permitió levantar las voces de las mujeres que venimos sosteniendo las tareas de cuidado desde hace mucho tiempo. Aprovechamos ese momento para que la sociedad reconozca que las tareas de cuidado son un trabajo y que las mujeres que sostenemos esas tareas de cuidado somos las trabajadoras de la economía popular».

«Así como está ese eje, existen otros sobre los cuales venimos trabajando. Así como conflictos que venimos planteando también durante todo el tiempo. Me parece que espacios como la movilización de este 20 de agosto, porque habilitan la participación, que habilitan también el fortalecimiento de todos trabajadores de todos los sectores. Porque la deuda de nuestro pueblo no se fija quién es formal o quién es informal, todo lo contrario. Ese es el mensaje que queremos dar a nuestras familias, esas familias que no pueden dormir, esas familias que están en una situación de desesperación, de que no están solas. Estamos generando una estrategia y nunca vamos a dejar a los nuestros solos», concluyó Morales.

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir