Por Redacción
De cara a lo que será la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Vaticano convocó a periodistas, académicos, docentes especialistas en ética digital y directivos de empresas tecnológicas de distintos países en el marco del congreso “Custodiar voces y rostros humanos”, organizado por la Pontificia Universidad Urbaniana por el Dicasterio para la Comunicación en colaboración con el Dicasterio para la Cultura y la Educación. En ese contexto, los expositores debatieron sobre el impacto de la inteligencia artificial en la comunicación, la democracia y la vida social, de acuerdo a los lineamientos trazados por el Papa León XIV sobre los efectos políticos, sociales y culturales del avance tecnológico.
La jornada se desarrolló pocos días antes de la publicación de la primera encíclica de León XIV, Magnifica humanitas, prevista para el 25 de mayo. El documento abordará la protección de la persona humana frente al crecimiento de sistemas automatizados y tecnologías basadas en inteligencia artificial. Durante las exposiciones, especialistas de Europa, América Latina, África y Estados Unidos analizaron el avance de los algoritmos sobre la circulación de información, la expansión de noticias falsas y la creciente influencia de plataformas digitales y sistemas automatizados sobre la opinión pública.
En este escenario, la profesora de comunicación política de la Universidad de Zagreb, Marijana Grbeša Zenzerović, sostuvo que los algoritmos reemplazaron a los medios tradicionales como principales filtros de acceso a la información. Según explicó, las redes sociales concentran cada vez más influencia entre las generaciones jóvenes y favorecen la circulación de contenidos manipulados por inteligencia artificial.
En tanto, la periodista del The New York Times Kashmir Hill abordó el impacto de los chatbots sobre los vínculos personales y advirtió sobre los riesgos de tecnologías diseñadas para generar apego emocional y dependencia. En ese marco recordó el caso de Adam Raine, un adolescente de 16 años que murió tras mantener conversaciones prolongadas con un chatbot.
Por su parte, el director de tecnología del The Washington Post, Vineet Khosla, defendió el uso de inteligencia artificial dentro de los medios de comunicación para automatizar tareas repetitivas, organizar investigaciones y desarrollar herramientas interactivas, aunque remarcó que la verdad y la confianza pública deben seguir siendo centrales en el trabajo periodístico.
Una de las intervenciones más críticas estuvo a cargo de Joy Buolamwini, especialista en sesgos algorítmicos y reconocimiento facial. La investigadora denunció que numerosos sistemas de inteligencia artificial reproducen discriminación racial y de género y recordó casos de detenciones injustas provocadas por errores tecnológicos. Reclamó regulaciones internacionales para limitar el desarrollo de tecnologías de vigilancia automatizada y armas autónomas impulsadas por inteligencia artificial. Según sostuvo, la velocidad de innovación tecnológica avanza más rápido que la capacidad política y ética para establecer controles efectivos.