Por Redacción
El titular de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina y de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, Juan Carlos Schmid, participó el último miércoles en la sede del Sindicato de Conductores Navales del encuentro en rechazo a la reforma laboral que promueve el gobierno de Javier Milei, organizado por la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte Regional Américas.
En este marco, el ex Secretario de la CGT expresó: «Podemos decir, lisa y llanamente, que el proyecto es una cagada. La genialidad de Fontanarrosa nos diría que el idioma español es casi mágico para decir un montón de huevadas. Acá veo a distintos dirigentes con los que hemos batallado contra palabras parecidas a las que se utilizan hoy. En los ’90 era la polivalencia, era la flexi-seguridad. Ahora aparece el trabajador colaborativo, la modernización laboral o, como bien se dijo acá, el salario dinámico. Nadie sabe qué carajos quieren decir con eso, pero todos entendemos que nos quieren joder».
Schmid aseguró que la actual «es una batalla cultural que excede este ámbito, porque acá están sentados todos cuadros sindicales y delegados y afiliados a los sindicatos, y la verdad es que tenemos que salir de adentro el sótano, porque la pelea, desde el punto de vista cultural, está perdida en otros planos. Se ha convencido a gran parte de nuestra sociedad de que esto le va a otorgar derechos a aquellos que no los tienen. Lo que nosotros tenemos es un piso que constituye el techo de los que vienen detrás de nosotros; si se cae este techo, va a caer sobre la cabeza de los que están por debajo de nosotros».
El dirigente sindical señaló que es necesario dotarse de argumentos para «incidir en otros planos. Incidir en otros planos implica arremangarse e ir a discutir, tal vez en desventaja, con otros sectores, de que de verdad esto no es solamente un ataque contra el modelo sindical y frontalmente contra la organización laboral, es atentar contra la construcción de ciudadanía».
«Esta cuestión tiene que ver con una lógica que se ha venido trazando, si se quiere, desde el ’76 para acá. Cada vez que ha habido una movimiento de esta naturaleza, algo perdemos o lo naturalizamos de hecho. Si tenemos una población casi igual que la formal en el mundo informal es porque, evidentemente, como sociedad —que decimos civilizada— no hemos sabido cómo incorporar a esos compañeros. Este es un problema que tenemos que ver cómo lo trabajamos, a fin de ver cómo trazamos vínculos con todos esos lugares», destacó Schmid.
El Secretario General de la FeMPINRA expuso: «Muchos de nosotros acompañamos a los jubilados, que son quienes están todos los miércoles tratando de inyectar un soplo de dignidad a algo que les pertenece, porque les están robando, nos están robando algo —todos los que estamos acá ponemos guita— que no les pertenece a la clase política, ni a esta ni a ninguna. Porque el problema jubilatorio hace cincuenta años que está en la Argentina y no hubo una puta gestión que lo pudiera equilibrar, porque cuando un compañero hoy se jubila, se jubila con un 50% por debajo de su actividad».
Schmid se refirió a la impronta violenta que impone la gestión liberal y afirmó que «contra los jubilados se ejerce la violencia. En el ’95, en un gobierno cuya racionalidad también era la violencia, murió Víctor Choque en la Patagonia; al policía que lo mató le dieron de baja y lo detuvieron, los autores intelectuales de ese crimen no aparecieron nunca. Pablo Grillo, en marzo de 2025, fue alcanzado por una granada de gas. Junto a él caímos nosotros porque, en definitiva, de alguna manera, ellos (el gobierno) están dispuestos a reprimir y a matar para llevar adelante su objetivo».
Por otro lado, el conductor de la CATT aseguró que en este contexto los gobernadores «lo único que están viendo es su suerte» y añadió: «No están diciendo que al país lo han convertido en un archipiélago donde cada uno parece Cataluña. La cuestión es que en esta cuestión estamos solos y ahí me asiento en la historia; a lo mejor estoy equivocado, pero a lo largo de los últimos 50 años, las veces que nosotros tuvimos conciencia de que somos el motor de la historia, que podemos motorizar las transformaciones y que podemos articular la lucha social, llevamos adelante una resistencia eficaz e inteligente».
En tal sentido, puntualizó: «Nosotros no le podemos hacer perder jornales a compañeros que, fuera de este colectivo, posiblemente no lleguen ni siquiera al diez de cada mes; tenemos que buscar otra metodología. Tenemos que resistir porque está en juego nuestro destino. Yo, por lo menos, no estoy dispuesto a entregarle el sacrificio de tantos años de militancia, de riesgo, de peligro, a unos tipos que no tienen moral ni dignidad».
Asimismo, enfatizó que «nosotros sabemos que este es un gobierno de naturaleza anti-obrera, falta saber si en el Parlamento hay algunos tipos que quieren interpretar otro latido que permita devolver el prestigio y la dignidad a la casa donde están los representantes del pueblo».
Schmid recordó que «este colectivo es el que estuvo presente durante toda la pandemia: ferroviarios, marítimos, portuarios, aeronáuticos; todos fueron declarados esenciales y todos estuvieron trabajando cuando todavía no aparecían las vacunas. Nosotros estábamos trabajando en el medio de la peste sin que tuviéramos vacunas».
En esa línea, manifestó: «Entonces, si en aquel momento éramos esenciales y no necesitábamos ninguna reglamentación para ponernos al hombro la responsabilidad de servir a la humanidad, ¿por qué ahora vamos a aceptar que nos metan en es chamuyo barato de lo trascendente, justamente para evitar que no protestemos? Esto tiene que ser innegociable a la hora de discutir. Lo que nos quitan ahora es el preámbulo para que mañana nos quiten algo más».
En este escenario, el Secretario General del SICONARA, Mariano Vilar, ofició de anfitrión y aseguró que el objetivo del gobierno libertario es «entregar nuestro país, nuestros recursos naturales. Abrir la puerta al capital extranjero, como lo están haciendo con Ushuaia, con la Antártida». Al mismo tiempo, agregó: «Nosotros acá, con estas actividades, estamos ofreciendo resistencia y esto se tiene que multiplicar».
Vilar advirtió sobre las dramáticas consecuencias que tendrá para las Obras Sociales la ley que impulsan los libertarios en el Congreso. Asimismo, sostuvo que «nos quieren sometidos, nos quieren pobres, nos quieren sin salida y nos quieren sin salud». El dirigente sindical remarcó que la resistencia «depende de la unidad el Movimiento Obrero, depende de que una vez por todas nos pongamos de acuerdo».
Del encuentro participaron, entre otros, el diputado nacional por el peronismo, Hugo Moyano (h); el economista y consultor del CEPA, Hernán Letcher; Emiliano Addisi, Secretario Adjunto de ITF en América; Javier López, Secretario General del SEAMARA, y Graciela Aleñá, Secretaria General del Sindicato de Trabajadores Viales y Afines.
