Por Redacción
Durante su visita a España, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó en Barcelona del panel «Respuesta progresista local: la primera línea de la democracia», que se desarrolló el pasado sábado durante la última jornada de la Movilización Global Progresista. En ese marco, mantuvo reuniones bilaterales con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con el objetivo de fortalecer la cooperación conjunta.
Kicillof compartió el encuentro con el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; el intendente de Roma, Roberto Gualtieri; el jefe comunal de Muğla, Ahmet Aras; la presidenta del Comité Europeo de las Regiones, Kata Tüttő; la concejala de Toronto Alejandra Bravo y la responsable de Asuntos Internacionales de Nueva York, Ana María Archila. La mesa estuvo coordinada por Mar Jiménez, comisionada de Asuntos Europeos del Ayuntamiento de Barcelona.
Con anterioridad, el mandatario bonaerense participó del panel “Soluciones progresistas para un mundo que se hunde en el caos”, organizado por el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas del Parlamento Europeo. Allí se debatieron alternativas frente a la inestabilidad global y el deterioro de las condiciones sociales. En paralelo a las actividades públicas, el gobernador bonaerense mantuvo una reunión bilateral con el presidente Lula da Silva. Ambos analizaron la situación de Argentina y Brasil y coincidieron en la importancia de este encuentro para el futuro de los dos países y de toda Latinoamérica.
En tanto, se reunión con el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, con quien dialogó sobre el rol del actual jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, a quien definió como un opositor a la guerra en Europa y un escudo local para proteger a los españoles de las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Medio Oriente. Por último, junto a la diputada italiana y secretaria general del Partido Democrático, Elly Schlein, repasaron la coyuntura económica de Argentina e Italia y el lugar que ocupa la oposición para construir alternativas que ofrezcan soluciones concretas a la ciudadanía.
En ese contexto, Kicillof sostuvo que «desde que uno de los líderes más extremos de la ultraderecha, como Javier Milei, gobierna la Argentina, se intentó instalar que sus políticas han generado estabilidad económica, inversiones e inserción internacional, pero la realidad demuestra todo lo contrario». Agregó: «Las políticas de Milei no están funcionando: son un fracaso y están destruyendo nuestro aparato productivo, los salarios, la educación y la salud».
Del mismo modo, aseguró que «desde la provincia de Buenos Aires, y en representación del pueblo de la Argentina, decimos que estamos en contra de las matanzas y de la persecución, y a favor de la justicia social. Milei no representa lo que sienten y lo que piensan los bonaerenses y los argentinos».
«La respuesta a los problemas de nuestro pueblo no es solo local: es esencial que le expliquemos a todo el planeta que no es por el camino que está tomando la ultraderecha internacional como se van a alcanzar soluciones reales. Ante esta ideología, la respuesta tiene que ser también internacional y aquí la estamos construyendo», concluyó el gobernador de las provincia de Buenos Aires.