La ONU afirmó que casi dos millones de niños sufren desnutrición aguda en Somalia

Por Redacción

La crisis humanitaria en Somalia se agravó en las últimas semanas por el impacto internacional de la guerra en Oriente Medio y por las dificultades crecientes para garantizar el abastecimiento de alimentos y asistencia sanitaria. Naciones Unidas alertó que al menos seis millones de personas atraviesan situaciones severas de inseguridad alimentaria y que cerca de dos millones de niños padecen desnutrición aguda, en un escenario que combina sequía, aumento de costos logísticos y colapso de las cadenas de suministro.

El coordinador humanitario de la ONU en Somalia, George Conway, sostuvo que la situación empeoró más rápido de lo previsto y vinculó ese deterioro con las consecuencias regionales del conflicto en Oriente Medio. Afirmó que “el contexto humanitario en Somalia se está deteriorando más rápido de lo que habíamos proyectado y esperado”.

Conway explicó que el impacto de la guerra afecta directamente el traslado de alimentos, combustible y suministros médicos hacia el país africano. En ese marco, remarcó que los sectores más golpeados son los niños. En tal sentido, señaló que “los niños están pagando el precio más alto. Casi dos millones de niños pequeños sufren desnutrición aguda, lo que significa que están peligrosamente desnutridos y físicamente debilitados, lo que los coloca en alto riesgo de enfermedad o muerte”. Agregó que «casi medio millón están tan gravemente desnutridos que requieren tratamiento urgente para sobrevivir».

.Desde UNICEF, el vocero Ricardo Pires explicó que en distintas regiones del país la atención médica destinada a enfermedades vinculadas al hambre severa comenzó a resentirse por problemas logísticos y por las demoras en el traslado de suministros esenciales. El portavoz indicó que las interrupciones derivadas de la guerra en Oriente Medio afectan especialmente el transporte aéreo y encarecen el acceso a tratamientos fundamentales para la infancia.

“Tenemos una fábrica en Nairobi que produce gran parte del RUTF que proporcionamos para África y otros países, pero Somalia es un caso específico en el que el transporte de estos suministros por carretera no es tan viable”, explicó Pires y agregó: “Dependemos del transporte aéreo y, obviamente, con el aumento tan significativo de los precios del combustible, ese costo se volverá muy difícil de gestionar en el futuro. Para ellos, es una cuestión de vida o muerte”.

El RUTF, conocido como alimento terapéutico listo para usar, constituye uno de los principales tratamientos para niños con cuadros graves de desnutrición. De acuerdo con la última evaluación de la Plataforma de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), respaldada por Naciones Unidas, casi una de cada tres personas en Somalia atraviesa una situación crítica de inseguridad alimentaria. La ONU identificó al estado de Sudeste como una de las regiones más comprometidas por la emergencia alimentaria. Allí, el organismo confirmó “un riesgo real y creíble de hambruna en el distrito de Barakaba”.

Aunque Somalia sufrió fuertes sequías desde 2024, la actual temporada de lluvias aportó alivio parcial en algunas zonas del país. Sin embargo, Naciones Unidas alertó que las precipitaciones continúan por debajo de las necesidades y que el abastecimiento de agua depende cada vez más de camiones cisterna, cuyos costos se dispararon por el aumento del combustible.

Conway explicó que «dada la situación de sequía y el secado de los puntos de agua, muchas comunidades dependen del suministro de agua mediante camiones cisterna. Y el costo del transporte de agua, obviamente, aumenta con la crisis y el costo del combustible. En algunas zonas, hemos visto que el precio del agua transportada por camiones se ha triplicado en el último mes».

 

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir