Por Redacción
La visita del Papa León XIV tendrá entre sus principales expresiones pastorales el encuentro con personas privadas de libertad y con personas con discapacidad, dos sectores atravesados por distintas formas de vulnerabilidad y exclusión social. La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en rueda de prensa, destacó el significado de estas acciones y convocó a vivir la llegada del Pontífice como una oportunidad para recuperar el valor de la dignidad humana, la solidaridad y el compromiso comunitario.
El presidente de la CEA, Monseñor Marcelo Colombo, explicó que la presencia del Papa en la cárcel de Devoto no tendrá ninguna intervención sobre las situaciones judiciales de las personas detenidas, sino que responderá a un mandato evangélico. El arzobispo afirmó: «Es un gesto del mandato de Jesús de visitar a los presos», en referencia al Evangelio de Mateo 25. Sostuvo que la privación de libertad no anula la condición humana ni el derecho a recuperar un proyecto de vida. El titular del Episcopado afirmó: «Quienes están privados de libertad siguen siendo personas, muchas veces golpeadas y heridas, que necesitan recuperar el sentido de su vida y encontrar caminos para volver a integrarse en la sociedad».
En tanto, el Secretario General de la CEA, Monseñor Raúl Pizarro, aseguró que León XIV escuchará testimonios de personas detenidas y destacó la importancia de que puedan sentirse reconocidas y valoradas. El obispo convocó a la sociedad a construir una actitud de recepción y acompañamiento hacia quienes buscan una nueva oportunidad para reinsertarse en la comunidad.
La agenda papal incluirá una visita al Cottolengo Don Orione, en Claypole, institución dedicada al acompañamiento de personas con discapacidad. Para Colombo, la presencia del Pontífice en ese espacio representa un reconocimiento a quienes requieren mayores cuidados y pone en el centro la responsabilidad colectiva de proteger la vida y respetar la dignidad de todas las personas.
El presidente de la Conferencia Episcopal sostuvo que la llegada de León XIV debe leerse desde una perspectiva pastoral integral, capaz de reconocer las distintas realidades sociales del país. En ese marco, afirmó: «La Iglesia es servidora de la humanidad», una definición que los obispos relacionaron con la necesidad de mantener una presencia activa en los espacios donde se expresan el sufrimiento y la fragilidad social.
Durante la presentación de la visita, realizada este cinco de noviembre, Pizarro resumió la convocatoria de la Iglesia: «La Iglesia pide vivir la visita de León XIV con espíritu de peregrinos». El Secretario General llamó a recibir al Santo Padre «con fe, alegría, entusiasmo y comunidad». Las autoridades eclesiásticas remarcaron que la llegada del Pontífice representa una tradición de compromiso de la Iglesia argentina con la realidad social, que atravesó distintas etapas de la vida democrática y tuvo una expresión particular durante el papado de Francisco.