Por Redacción
La Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), integrada a la UTEP, declaró el estado de alerta y movilización frente a lo que definió como un ataque directo del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al sistema de reciclado y a los trabajadores que lo sostienen. El conflicto se encendió luego de que la administración encabezada por Jorge Macri, junto a su ministro Ignacio Baistrocchi, resolviera suspender el servicio de transporte que permite a miles de recuperadores urbanos llegar a sus puestos.
Según la FACCyR, la medida deja a los trabajadores con ingresos mínimos —unos $390.000 mensuales— en una situación límite, ya que deberán afrontar con sus bolsillos los costos de traslado para poder continuar con su trabajo. Desde la organización gremial señalaron que la crisis no es nueva. Aseguraron que hace meses han denunciado el deterioro del sistema: la falta de camiones, el estado crítico de los Centros Verdes —como el de Barracas, que nunca fue reparado tras un incendio— y la carencia de insumos básicos como bolsones y precintos.
En este marco, las y los trabajadores del sector indicaron que «la última provocación fue la decisión de cortar el servicio de transporte para los recuperadores. Esto es un ataque directo al bolsillo de compañeros que cobran una miseria de $390.000 y que ahora tendrán que gastar más para ir a trabajar. Es, además, una garantía de que la Ciudad va a estar más sucia, porque sin recuperadores no hay recolección».
Por otro lado, la FACCyR remarcó: «Mientras la Ciudad enfrenta una crisis de higiene, el gobierno de Jorge Macri y su ministro Ignacio Baistrocchi se dedican a destruir un sistema que funciona y es reconocido en todo el mundo, violando las leyes que ellos mismos deberían cumplir». Por último, exigió que «reviertan inmediatamente esta medida y se sienten a dialogar. No vamos a permitir que hagan campaña electoral a costa de nuestro trabajo. Si no hay respuestas, habrá lucha en las calles».