Por Redacción
La Confederación General del Trabajo se movilizó este jueves a la Secretaría de Industria en defensa de la producción nacional y el trabajo argentino. En este marco, miles de trabajadores exigieron que el Gobierno libertario cambie el rumbo de la política económica que destruye el entramado productivo del país y condena a millones de trabajadores a la precarización laboral y a la desocupación. En este marco, el triunviro Cristian Jerónimo afirmó: «Nosotros queremos un modelo de país que incluya a los 48 millones de argentinos, que nos represente a lo largo y a lo ancho de nuestra patria, desde La Quiaca a Tierra del Fuego. Nosotros somos profundamente soberanos».
El dirigente sindical, señaló que «acá está el motor, el que mueve la Argentina. Acá está la fuerza del trabajo. Acá está lo que creemos en la justicia social, los que no estamos dispuestos a entregar nuestras conquistas, nuestros derechos. Acá están los que queremos una Argentina distinta. Y nos tienen que escuchar estos funcionarios que están acá enfrente nuestro, a este secretario de Producción, se olvidó de lo que representa. Que convoquen a una mesa de producción, que convoquen al sector empresario, que convoquen a los representantes de los trabajadores».
Asimismo, destacó que «el pueblo los eligió para que le cambien la vida, no para que los sumerjan en la pobreza, para que agudicen la situación social, para que le quiten el trabajo, para que disuelvan las inversiones, el cierre de empresas. Acá hay compañeros de distintas partes del país, compañeros del corazón industrial de la Argentina. La industria argentina es el motor de nuestro país».
Jerónimo, sostuvo que «nosotros sabemos lo que es ponerle valor agregado a nuestros productos. Nosotros sabemos lo que es quemarse las pestañas al lado de un horno, en una línea de producción, con lluvia, con calor, con frío. Nosotros no estamos dispuestos a entregar nuestra patria. Nosotros queremos una Argentina justa, una Argentina que realmente pueda mirar a los ojos a su pueblo. Una Argentina que le dé oportunidades, que le devuelva el trabajo, la estabilidad laboral, la dignidad a la familia. Tenemos la familia rota, el pueblo argentino está triste. No lo entienden: déjense de mirar su metro cuadrado».
Por otro lado, el dirigente sindical demandó: «basta de hacerse los distraídos y mirar para otro lado. Necesitamos el compromiso de la dirigencia política del campo nacional y popular. Está claro el diagnóstico de lo que está sucediendo en la Argentina. Está claro que estos tipos lo único que piensan es en generar condiciones para concentrar la riqueza en muy pocos millones de argentinos y dejar desprotegidos a miles y miles de millones».
El cosecretario General de la CGT, advirtió: «le decimos muy claro a este gobierno: o cambia su estrategia de modelo de país económico, que lo único que hace es expulsar a los argentinos a la pobreza y agudiza su situación, o la lucha se va a seguir profundizando. Nosotros no estamos dispuestos a entregar las banderas. Nosotros creemos en un país distinto, y lo conocimos a ese país distinto. Nosotros tenemos una identidad, tenemos clase media, conocemos lo que es la justicia social y la movilidad social ascendente, y queremos la felicidad de nuestras familias».
En esa línea reafirmó que «por eso defendemos la educación pública, la salud pública. Nosotros queremos la educación gratuita y de calidad y la vamos a defender; este gobierno la quiere desarmar, así como quiere desarmar nuestro entramado productivo. Por eso genera una apertura indiscriminada de importaciones, no es casualidad. Quieren romper nuestra identidad. Nosotros somos un país industrializado. Cada uno de los que estamos aquí presentes y al conjunto de los millones de argentinos. No podemos permitir que nos vengan a transformar en un país primarizado, que se vengan a llevar nuestros recursos de nuestra patria y no quede nada, compañeros».
El triunviro de la Central Obrera resaltó: «sabemos que es un momento difícil, pero nosotros somos los únicos que podemos cambiar esta realidad que nos duele a todos y todas. Y desde ese lugar, la CGT va a aportar a un proceso virtuoso de construir un modelo de país que le devuelva la felicidad a nuestro pueblo, que le devuelva la dignidad, que devuelva la educación de calidad, la salud, que los trabajadores puedan aspirar a tener una casa. Eso es obligación de la política».
«Le exigimos a los dirigentes que dicen representar los intereses de las grandes mayorías: déjense de mirar el ombligo, sean responsables. No hay margen, no hay tiempo. Los compañeros y las compañeras que están endeudados no tienen más tiempo para esperar las discusiones partidarias. Convocamos a todos el 15 de octubre a movilizar a la Plaza de los Dos Congresos. Queremos nuestra soberanía, no vamos a permitir que se vengan a quedar con nuestras tierras, que se vengan a quedar con nuestra República. Así que, desde este lugar, los llamamos, los convocamos a estar en la calle permanentemente, y en la medida que no seamos escuchados y que no se genere un ámbito donde podamos discutir el destino de la Argentina, seguiremos protestando y seguiremos escalando la protesta», concluyó Jerónimo.

