Por Redacción
Los precios de oferta de los alquileres en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acumularon durante julio incrementos interanuales de entre 25% y 31%, según el último informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO). El dato reveló una brecha creciente entre el costo de acceder a una vivienda y el poder adquisitivo de quienes buscan alquilar.
En este contexto, los departamentos de uno y dos ambientes registraron una suba del 25% respecto de julio de 2025, mientras que en las unidades de tres ambientes el aumento trepó al 31%. La mediana de valores quedó en $600.000 para los monoambientes, $750.000 para los de dos ambientes y $1.050.000 para los de tres. Al mismo tiempo, el Salario Mínimo Vital y Móvil, fijado en $372.400 para julio, cubre solo el 62,1% del valor de un monoambiente promedio. A esa cifra tampoco se le suman las expensas, que representan en promedio el 23,6% del precio de oferta de un alquiler, ni los gastos de impuestos y servicios.
Desde el CESO explicaron el origen de estos aumentos moderados: «Estas subas contenidas están probablemente explicadas por una caída de la demanda, en un contexto donde el salario mínimo vital y móvil apenas cubre el 62% del valor de un monoambiente con características promedio». La oferta total de alquileres para vivienda en pesos creció un 26,1% frente a julio de 2025. Los contratos pactados en dólares, que ya concentran el 27% del total de la oferta, mostraron un aumento en mayor proporción que los fijados en moneda local.
El comportamiento del mercado se referencia en un escenario de tensión sostenida: aunque los precios crecen a un ritmo más lento que en períodos anteriores, la caída de la demanda no logra revertir el peso que representa el alquiler sobre los ingresos de los inquilinos porteños.