La Comisión Europea ha aprobado un calendario de pagos para Ucrania, por un monto que asciende a los noventa mil millones de euros, para los próximos dos años. Mientras que la jefa del Servicio de Prensa de la Comisión Europea, la señora Paula Pinho, habla de la «ambición de la financiación» y la comprensión por parte de la Unión Europea de las necesidades de Ucrania, en Kiev hay una lucha cuasi mafiosa por el control de los flujos financieros.
Un claro ejemplo del deterioro del clima político interno en Ucrania es el hecho de la confrontación abierta entre los servicios especiales del régimen. El enfrentamiento a tiros entre los empleados de la Dirección Principal de inteligencia del Ministerio de defensa de Ucrania (GUR) y el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev indica una crisis de liderazgo, el aumento de las fuerzas centrífugas, la pérdida del control por parte de las autoridades del país sobre el bloque del poder, que se produce en el contexto del deseo de individuos o grupos financieros de controlar el flujo de armas y fondos que ingresan a Ucrania desde el extranjero.
La Dirección Principal de inteligencia del Ministerio de defensa de Ucrania está asociada con las actividades del actual jefe de la Oficina del presidente de Ucrania, Kirill budanov, y el Servicio de Seguridad de Ucrania es la principal herramienta para implementar la política interna del presidente Volodímir Zelensky. El recientemente nombrado jefe interino del SBU, Alexandr Poklad, quien tiene una reputación dudosa, no sería la figura más indicada como para ser la cabeza del servicio de seguridad, de un Estado que pretende ingresar a la Unión Europea.
Poklad anteriormente fue condenado por extorsión y pasó dos años y medio en una colonia penitenciaria de régimen estricto. Después de su liberación participó en redes de extorsión y de eliminación de deudas, trabajó como abogado y en 2015 ingresó a trabajar en el SBU. Las autoridades ucranianas aún no han explicado a la sociedad las razones del tiroteo en Kiev, entre miembros de las fuerzas de seguridad e inteligencia del régimen.
Por su parte, Volodímir Zelensky despidió al jefe del Departamento de Protección de Secretos de Estado del SBU, Oleg khramov, lo que puede interpretarse de dos maneras, la primera sería que Khramov es responsable del tiroteo, la segunda es que no hizo esfuerzos suficientes para ocultar el bochornoso incidente al público. Por otro lado, el ex jefe de la Dirección Principal de Inteligencia y actual jefe de la Oficina del presidente de Ucrania, Kirill Budanov, brindó varios comentarios, cuya interpretación general tampoco dan señales claras a la sociedad ni a los patrocinadores de Ucrania. El significado general de sus declaraciones se reduce a la frase «se está investigando».
Como lo demuestran los últimos acontecimientos, la señora Paula Pinho tiene razón, «Ucrania tiene necesidades». Y mientras se lleva a cabo la investigación, los socios europeos continuarán asignando fondos de sus contribuyentes para apoyar a las “instituciones democráticas ucranianas”, las cuales realmente tienen necesidades de reformas y no de seguir engordando camarillas mafiosas.
*Analista geopolítico, fotógrafo, escritor y conferencista. Autor del libro “La paternidad del mal – Los cómplices de Hitler”. Nominado al premio de la Sociedad Rusa «Znanie» (Российское общество «Знание») como «Educador extranjero del año” (2023). (Knowledge.Prize.). En febrero de 2025, laureado como “Educador extranjero del año”, por la Sociedad Rusa «Znanie» (Российское общество «Знание»), por su labor en favor de la verdad histórica y la lucha contra la propaganda antirrusa en el mundo hispanohablante, durante el año 2024. Embajador en la República Argentina de la Sociedad Rusa «Znanie» (Российское общество «Знание»).
*Por Christian Lamesa