1956: el gobierno de Aramburu y Rojas produjo un “Genocidio Deportivo”

*Por José Luis Ponsico 

 

La primera «víctima», la tenista internacional María Terán, viuda de Weiss, rosarina, una «estrella» del llamado «deporte blanco» entre 1948/55, ganadora de 110 torneos, varios internacionales, que «cayó en desgracia» por amistad con el Gral. Perón y su esposa «Evita». Mery, así la llamaban, se radicó en Madrid, España, donde siguió ganando a los 35 años de edad. El fondista de la historia, Delfo Cabrera, ganador de la medalla olímpica en los Juegos de Londres ’48, el segundo que resultó «humillado» por la llamada «Revolución Libertadora», a partir de junio del ’56, pasó a ser «La Fusiladora». En setiembre del ’56, el notable atleta de Armstrong, Santa Fe, ocupaba un lugar en el Archivo de la Policía Federal. Ponía sellos en Palermo.

Las medidas contra las «glorias deportivas» remitían a un Decreto Ley 4161 de marzo del ’56. Por esa Resolución Presidencial, «no se podía mencionar a Perón, a Evita, utilizar los símbolos -clásicos escuditos-, entonar la «Marcha Peronista»; tampoco citar a los consagrados por el gobierno popular». El cantante y actor Hugo del Carril terminó preso. Desde el fondo de la Historia, José Luis Torres, escritor tucumano, pensamiento nacional, autor de «La Década Infame», el dirigente Alfredo Aguirre y el referente del Deporte Justicialista, Víctor Lupo, autores del llamado «Genocidio Deportivo».

Mucho después, Torres murió pobre y olvidado en 1965. Tenía 54 años. Leído por el Coronel Juan Perón.

Los Juegos Panamericanos del ’51, Buenos Aires, y de México, marzo ’55, habían ubicado al país en el segundo lugar detrás de Estados Unidos. Argentina ganó el Mundial de Básquetbol en el ’50, disputado en el Luna Park, luego obtuvo medalla de Plata en el ’51 y otra en el ’55. Ese plantel (magnífico) también «cayó en desgracia».

En setiembre del ’56, el Interventor del Comité Olímpico Argentino, Coronel Fernando Huergo, cercano al Gral. Pedro Eugenio Aramburu, antes al antecesor Gral. Eduardo Lonardi, personalmente «hizo juicios» a cada uno de los deportistas consagrados en el ciclo «El Deporte con Perón». Así debieron asistir a la «interpelación» varios notables.

El fondista Delfo Cabrera, el «Bombero» de la historia del deporte argentino, cuya Delegación del Cuartel pertenecía a la Policía Federal, «terminó» en una oficina oscura del Archivo en la filial de Palermo», según relato de su heredero Osvaldo Suárez, el gran maratonista de Villa Domínico, ganador de 3 ediciones de «San Silvestre», San Pablo, 1958/60, y varios récords.

Suárez, único atleta con títulos en Maratón callejera y atletismo de pista, en los 500 metros con vallas y medalla de Oro en los Panamericanos de México ’55. Volvió con toda la gloria del país azteca. En los Juegos Olímpicos, Melbourne, Australia, 1956, siendo el favorito por América del Sur, no pudo viajar. Víctima de la «Libertadora».

El gran Osvaldo, que vivía en su barrio de toda la vida, Avellaneda, hincha de Independiente, medio siglo más tarde, al que escribe estas líneas, le comentó: «El mayor daño a un deportista en su apogeo es no dejarlo participar por una decisión política y por antiguas diferencias ideológicas», dijo con su sencillez y profundidad de siempre.

El plantel ganador del Básquetbol de la época sufrió las peores consecuencias. En su libro «Historia de 100 años de la Política en el Deporte argentino», el dirigente peronista, creador de la Liga Justicialista del Deporte, Víctor Lupo, en 2006, escribió: «Una generación de notables quedó de la noche a la mañana sin poder jugar. Suspendidos por La Libertadora».

«Desde el notable Ricardo Alix, popular «Mandrake», y todos los que lograron medallas de Plata en México 55 fueron sancionados. Entre otros, Oscar Ibañez, célebre «Loco», otro malabarista, el Lungo Miguel Ballícora (**) luego famoso por una anécdota con el temible Coronel Huergo. El tucumano Felipe «Yuco» Fernández, otros venían del ’50: Monza, Pérez Varela, Uder y Alberto López».

«El atletismo tuvo otras bajas por sanciones: Reynaldo Gorno, Wálter Lemos, el primero, medalla de «Plata», Helsinki ’52, los Olímpicos disputados en Finlandia. En el Remo, Tranquilo Capozzo y Eduardo Guerrero, medallista en el ’52, Finlandia.

Los esgrimistas, hermanos Félix y Fulvio Galimi. Campeones.

Entre las mujeres, ellas ganadoras Elsa Irigoyen y Enrique Duarte, gran nadadora premiada. Esa época tuvo otros notables que dedicaban sus triunfos al Gral. Perón. En el Automovilismo, Froilán González, Juan Gálvez, entre otros. En Boxeo, el campeón mundial Pascual Pérez, nov. ’54 (***). Antes campeón Olímpico, Londres ’48.

El seleccionado Juvenil dirigido por Guillermo Stábile tuvo grandes promesas en México 55. El goleador José Nene Sanfilippo, junto a otro destacado Humberto Maschio y, entre otros consagrados, Enrique Omar Sívori, todos con 20 años, quedaron muy cerca del peronismo. Al año, Argentina le ganó a Italia, uno a cero, con gol de Norberto Conde.

El partido se disputó en el Monumental de River, sábado de mayo. En el Palco de Honor, Aramburu y Rojas. El «Beto» Conde, «crack» de Vélez, nacido en Mataderos, familia peronista, criado en Versalles, en el vestuario, en silencio, dedicó su gol y la victoria al Gral. Perón.

 

 


*Periodista

** El temible Coronel Huergo tuvo enfrente, previo careo, al «Lungo» Miguel Ballícora, Base de River y seleccionado del Básquetbol, en México´55. «A usted el gobierno anterior lo premió con una motocicleta por su desempeño en los últimos Panamericanos»

«No, señor. La moto me la regaló un amigo… » dijo Miguel, apenas 22 años.

» ¿ Quién es su amigo ?» apuró el alto oficial militar a cargo del Deporte Confederal.

«Mi amigo, el Gral. Perón» cerró Ballícora que fue detenido por Huergo.
*** ¨Pascual Pérez en Tokio, de «visitante» venció al japonés Yoshio Shiraí. Por puntos. En mayo del 55 el nipón pidió la revancha. Y el mendocino lo puso «nocaut». En noviembre del ´54 en el regreso a Ezeiza, una mañana temprano, en la espera con el público adicto, estuvo el Genera Perón.

 

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