Por Redacción
Donald Trump, afirmó en las últimas horas que analiza retirar a su país de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), luego de que la alianza no se sumara a los ataques contra Irán. Consultado sobre la continuidad de Estados Unidos dentro del bloque militar, el presidente de Estados Unidos aseguró que la discusión ya está en marcha.
En declaraciones a la prensa, Trump sostuvo: «Nunca me persuadió la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel». En la misma línea, expresó su malestar por la falta de respaldo en el conflicto y señaló que la ausencia de la alianza fue «realmente difícil de creer». En este marco, reiteró sus críticas a Gran Bretaña, su histórico aliado, y aseveró que los británicos enviaron a la zona de conflicto, «portaaviones que no funcionaban».
Por otro lado, el Secretario de Estado, Marco Rubio, había anticipado la posibilidad de revisar la relación con la OTAN: «Si la OTAN solo consiste en que defendamos a Europa cuando es atacada, pero ellos nos niegan derechos sobre bases militares cuando las necesitamos, eso no es un buen acuerdo. Es difícil seguir participando en algo así». Trump respaldó esas declaraciones y manifestó su acuerdo con el planteo.
Desde Europa, las respuestas no se hicieron esperar. El primer ministro británico, Keir Starmer, ratificó que su país no modificará su postura frente al conflicto. Afirmó que «no iba a verse arrastrado al conflicto independientemente de la presión y de quién proceda». En el mismo sentido, varios países europeos mantuvieron distancia de las operaciones militares contra Irán. España resolvió cerrar su espacio aéreo a los vuelos vinculados con los ataques impulsados por Estados Unidos e Israel.
El gobierno de Trump padece una aguda crisis política. En este contexto, su política exterior manifiesta la pérdida d rumbo y de poder, en un escenario donde la guerra contra Irán es contraproducente para sus aliados. Resta saber si el republicano está decidido a quedarse aislado realmente o si sus declaraciones representan un «manotazo de ahogado» para presionar a los países miembros de la OTAN y escalar el conflicto en Medio Oriente. Por el momento, el presidente de Estados Unidos parece más desorientado que decidido.