Trump amenazó a Irán y escala la desestabilización en Medio Oriente

Por Redacción

Tras el ataque a Venezuela, Donald Trump se prepara para agredir a Irán. El Presidente de Estados Unidos parece estar decidido a dar un golpe geopolítico y generar el caos a nivel global con la desestabilización de distintas regiones. La jugada del republicano tiene como objetivo recuperar el terreno perdido por su país en manos de China y Rusia, sino responde a un esquema de la política interna donde se juega este año se juega el destino de su presidencia.

Hace tiempo que Irán está en el foco de la tormenta. Las amenazas permanente de Israel, socio regional de Estados Unidos, fomentan el desequilibrio en una zona sensible en términos estratégicos. El dominio del territorio implica mantener a raya a Rusia, sin embargo, no hay indicios de que una incursión militar en el país islámico represente una solución paro los actores involucrados. En la redición de la Doctrina Monroe a Trump se le escapa que el mundo ya no es unipolar y que un paso de estas características lo pone al borde de una guerra que no está en condiciones de afrontar.

En las últimas horas, China, a través de la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, aseguró que tomará todas la medidas necesarias para proteger la seguridad de sus ciudadanos. «China siempre se ha opuesto a la injerencia en los asuntos internos de otros países y al uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. China espera que todas las partes realicen más esfuerzos que conduzcan a la paz y la estabilidad en Oriente Medio», afirmo la funcionaria china.

El último martes, Trump agitó las movilizaciones opositoras en Irán. Llamó a los manifestantes iraníes a sostener y profundizar las protestas contra el gobierno de Teherán, en un mensaje difundido a través de su red social Truth Social. El mandatario prometió  respaldo externo y volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de una acción militar.

Trump se dirigió de manera directa a quienes participan de las movilizaciones que se desarrollan en distintas ciudades de Irán. Escribió: “Patriotas iraníes, ¡sigan protestando!, ¡tomen sus instituciones!”. En el mismo mensaje, instó a los manifestantes a identificar a los responsables de la represión. Trump afirmó: “Recuerden los nombres de los asesinos y abusadores. Pagarán un precio alto”.

El jefe de la Casa Blanca sostuvo que Washington se encuentra dispuesto a intervenir en el conflicto interno iraní. En ese marco, Trump aseguró: “La ayuda está en camino”, y anunció que decidió cancelar “todas las reuniones” con funcionarios iraníes “hasta que cese la matanza sin sentido de manifestantes”.

Las protestas en Irán se intensificaron a fines de diciembre, luego de que comerciantes de Teherán cerraran sus locales en rechazo a la fuerte devaluación del rial iraní, que alcanzó mínimos históricos frente al dólar estadounidense. Las movilizaciones se expandieron en un contexto de crisis económica y tensión política. Desde Teherán, el gobierno iraní acusó a Estados Unidos e Israel de fomentar la violencia interna. Las autoridades sostuvieron que ambos países infiltraron células del Estado Islámico en las manifestaciones con el objetivo de desestabilizar al régimen.

En paralelo a las declaraciones públicas de Trump, el Pentágono diseñó un abanico más amplio de opciones militares contra Irán. Entre los escenarios evaluados figuran ataques contra el programa nuclear iraní y contra emplazamientos de misiles balísticos, más allá de los bombardeos estadounidenses realizados en junio pasado.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el uso de la fuerza se encuentra en evaluación. La funcionaria declaró ante la prensa: “Los ataques aéreos serían una de las muchas, muchas opciones que están sobre la mesa para el comandante en jefe”, aunque aclaró que la vía diplomática sigue siendo la prioridad de la administración republicana.

El domingo previo, Trump ya había endurecido su discurso contra Teherán. El presidente advirtió que su gobierno analiza “opciones muy fuertes”, entre ellas una posible intervención militar, en caso de que continúen las muertes de manifestantes en las calles iraníes. La propaganda estadounidense contra sus enemigos es notoria y la difamación se propaga como peste entre los medios orgánicos. Estados Unidos pone en vilo al mundo y a sus poblaciones con el objetivo de satisfacer la demanda de los grupos de capital concentrado que apoyan al republicano.

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir