Por Redacción
La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) ratificó este jueves su rechazo «integral» a la Ley de Modernización Laboral del Gobierno libertario que será tratada de manera definitiva el próximo viernes en el Senado de la Nación. La organización empresaria expresó que «ninguno de los cambios que se busca sancionar significa un entorno favorable para el sostenimiento del amplio conjunto de estas empresas».
A través de un comunicado, APYME sostuvo que «como lo prueban el caso emblemático de FATE y muchas otras grandes firmas que están cerrando sus puertas y despidiendo a cientos de empleados, esta ley está “pensada” para acompañar una política de destrucción de la economía productiva en el país, no para su mejora».
En este escenario, señaló que «las Pymes se encuentran entre las principales víctimas, porque carecen de recursos para migrar de actividad o reconvertirse: quedan afuera del mercado junto con sus trabajadores. En relación con el denominado FAL (Fondo de Asistencia Laboral), APYME observa que facilitar los despidos no generará más empleo sino más despidos».
Asimismo, afirmo que «con salarios a la baja y por lo tanto una mayor pérdida de poder adquisitivo de la población, se producirá una mayor caída del mercado interno, principal sustento de las Pymes. El 2,5% de contribuciones patronales de las Pymes (1% de las GGEE) que pasarán a administrar entidades privadas autorizadas por la Comisión Nacional de Valores para fondear el FAL, restarán al fisco ingresos necesarios para pagar jubilaciones, lo que también contribuirá a agravar la debacle del consumo».
APYME precisó que «el Gobierno podrá disponer de fondos para asegurar el pago de deuda y sostener un “dólar barato” en función de la economía extractiva y las finanzas, los otros beneficiarios del actual modelo». La entidad aseguró que no es un dato positivo la negociación colectiva por empresa. Al respecto, indicó que «en la práctica, implicará una “carrera regresiva” acorde con la visión gubernamental: será más competitivo el empresario que negocie menores ingresos para sus trabajadores, no quien implemente mejoras en la productividad, realice capacitaciones o invierta en el país».
La conducción de la Asamblea, remarcó que «si bien resulta necesario actualizar y mejorar aspectos de la legislación laboral, es imposible apoyar una reforma que contribuirá, por el contrario, al atraso y la precarización del tejido productivo nacional. Lo que necesitamos las Pymes es revertir el actual modelo económico, basado sobre el achicamiento del mercado interno, las importaciones indiscriminadas, las subas de tarifas y un régimen impositivo que castiga al que contribuye y premia al que evade».
APYME advirtió a los senadoras y a las senadores que «el desarrollo no llegará de la mano de la quita de derechos adquiridos y garantizados por la Constitución Nacional, sino de la puesta en marcha de un proyecto de industrialización con innovación tecnológica, inclusión social y soberanía nacional».
Por último, APYME subrayó: «En un mundo cada vez más proteccionista, es fundamental cuidar las fuentes de empleo, la industria y los recursos estratégicos que hoy la Argentina ofrece a la depredación de grandes corporaciones locales y, mayormente, extranjeras, en detrimento del conjunto de la población».