Por Redacción
La Confederación General del Trabajo reclamó al Consejo Federal Pesquero la suspensión de la iniciativa que modifica el esquema de distribución de recursos dentro de la pesquería de merluza hubbsi y advirtió sobre las consecuencias que tendría para el empleo, la actividad portuaria y la industria pesquera vinculada a la flota fresquera. El triunvirato de la central obrera elevó el planteo al titular del organismo oficial, Juan Antonio López Cazorla en medio de la preocupación manifestada por trabajadores y empresarios del sector en Mar del Plata.
Según expresó la central sindical, la propuesta afectaría directamente a la flota fresquera, uno de los principales motores económicos de los puertos pesqueros argentinos. La entidad sostuvo que una eventual reasignación de recursos hacia sistemas de procesamiento a bordo de los buques factoría reduciría la actividad en las plantas industriales instaladas en tierra y provocaría una pérdida de valor agregado dentro del país.
En la misiva enviada a la autoridad de aplicación, la conducción de la CGT explicó que «el denominado «Procedimiento de Optimización Productiva de Merluza Hubbsi» (FOP) altera el equilibrio legal y operativo de la pesquería, perjudicando de manera directa a la flota fresquera y comprometiendo la continuidad de los puestos de trabajo vinculados a dicha actividad». En esa línea, agregó que «el traslado de materia prima hacia esquemas de procesamiento a bordo afecta el desarrollo de los puertos y las plantas de procesamiento en tierra, con la consecuente pérdida de valor agregado e industrial nacional».
Del mismo modo, remarcó que «la solución a las tensiones de cuota existentes en la flota congeladora debe buscarse mediante una mayor transparencia en los sistemas de control y la revisión de los factores de conversión aplicables a dicha flota, y no a través de la detracción de recursos asignados a la flota fresquera».
La conducción de la CGT exigió la suspensión «de cualquier reasignación estructural hasta tanto se realice una auditoría técnica independiente a cargo de un tercero imparcial y especializado (v.g., Bureau Veritas o entidad equivalente) bajo control estatal» y demandó una «determinación científica del rendimiento real de la operatoria a bordo de los buques factoría, para comprobar si los coeficientes actuales no están sobredimensionando artificialmente el consumo de CITC. Alineación con Estándares Internacionales: Una revisión transparente no solo otorgaría previsibilidad al empleo, sino que reforzaría los procesos de mejora y certificación de la pesquería bajo los estándares del Marine Stewardship Council (MSC) en los que se encuentra la flota, un objetivo que el propio Estado ha comprometido apoyar».
El planteo de la CGT se produjo en un escenario de creciente preocupación dentro de la actividad pesquera por la situación económica que atraviesan las empresas, el empleo y la producción. En ese marco, durante el Congreso Bonaerense del Trabajo quedó conformada la Mesa Bonaerense de la Pesca, un ámbito de articulación impulsado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, con el objetivo de abordar de manera conjunta los principales desafíos que enfrenta el sector.
La nueva mesa reúne a representantes de los ministerios bonaerenses de Trabajo, Producción y Desarrollo Agrario, organizaciones sindicales de la actividad pesquera, portuaria y marítima, las centrales obreras CGT y CTA, junto con cámaras empresarias vinculadas a la captura, procesamiento y comercialización de productos pesqueros. Entre los participantes se encuentran el Sindicato Marítimo de Pescadores, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, el Sindicato de Conductores Navales, el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos, el Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento, el Sindicato de Guincheros, el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado, el Sindicato Argentino de Obreros Marítimos, el Sindicato de Empleados de Comercio y las principales entidades empresarias del sector.
La constitución de este espacio respondió a la crisis que atraviesa la industria pesquera, marcada por el aumento de los costos operativos, la caída de la rentabilidad, las dificultades productivas y la incertidumbre que afecta tanto a la flota extractiva como a las plantas de procesamiento instaladas en tierra. Los participantes coincidieron en la necesidad de crear una instancia permanente de diálogo para analizar los problemas de la actividad, coordinar acciones y elaborar propuestas destinadas a sostener la producción y el empleo.
La preocupación por las posibles modificaciones en el régimen de cuotas ya había quedado expuesta días atrás en el ámbito del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata. El pasado 28 de junio, referentes sindicales de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina, junto a representantes de otras organizaciones sindicales del sector, participaron de un encuentro con las principales autoridades del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata. Durante el encuentro, las partes manifestaron su rechazo a cualquier esquema que implique transferir Cuotas Individuales Transferibles de Captura desde la flota fresquera hacia los buques congeladores y expresó su respaldo a los trabajadores y sectores productivos que podrían verse afectados por esa medida.
A través de la Resolución 20/2026, firmada por el presidente del ente, Marcos Gutiérrez, y acompañada por organizaciones sindicales y entidades vinculadas a la actividad portuaria y pesquera, el organismo advirtió que una modificación de esas características tendría consecuencias directas sobre el empleo en Mar del Plata. El documento contó con el acompañamiento del SOMU, SUPA, SICONARA, APUTN, SOIP, SIMAPE, el Centro de Patrones de Pesca, Dragado y Balizamiento, Guincheros, APDFA, SUPeH, la Unión Ferroviaria y la Federación de Cooperativas FECOOAPORT.
Desde el Consorcio Portuario señalaron que el eventual traspaso de cuotas hacia la flota congeladora afectaría tanto a las tripulaciones de los barcos fresqueros como a los trabajadores de las plantas de procesamiento instaladas en tierra, una actividad que constituye uno de los principales motores económicos y laborales de Mar del Plata. Según expresaron, cualquier modificación que reduzca el volumen de materia prima destinada a las plantas industriales locales pondría en riesgo cientos de puestos de trabajo y profundizaría la crisis que atraviesa el sector pesquero.
