Por Redacción
El Consejo Directivo de la Confederación General del Trabajo rechazó en las últimas horas la reglamentación de la Reforma Laboral. Asimismo, advirtió que los decretos reglamentarios del Poder Ejecutivo avanzan contra los «derechos, instituciones y garantías que forman parte del sistema de relaciones laborales y de la libertad sindical».
La conducción de la CGT aseguró que «resulta inadmisible que el Gobierno pretenda implementar una normativa en la cual buena parte de sus disposiciones se encuentran cuestionadas judicialmente y sometidas a debate respecto de su constitucionalidad. Lejos de limitarse a instrumentar normas vigentes, el Poder Ejecutivo se arroga facultades que corresponden al Congreso de la Nación, vulnerando el principio de división de poderes que sustenta nuestro sistema democrático».
A través de un comunicado, El Consejo Directivo remarcó: «Como si no fuera suficiente, bajo la apariencia de una reglamentación administrativa, se introduce de forma solapada una sobre reglamentación a la Ley de Asociaciones Sindicales 23.551, incorporando disposiciones que alteran el espíritu y el alcance de la ley, modificando aspectos que sólo pueden ser definidos por el Poder Legislativo. No es potestad del Ejecutivo, a través de ningún decreto, sustituir el debate parlamentario ni reformar por vía indirecta normas que garantizan derechos fundamentales de las trabajadoras y los trabajadores y que atentan directamente contra la libertad sindical».
Del mismo modo, puntualizó que «estas decisiones constituyen una inaceptable intromisión en la vida interna de las organizaciones gremiales y afectan principios esenciales reconocidos por nuestra Constitución Nacional y por los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo. La autonomía sindical, la libre organización y el derecho de las y los trabajadores a darse sus propias formas de representación no pueden quedar sujetas a la discrecionalidad del gobierno de turno».
Por último, la dirigencia sindical ratificó su compromiso «con la defensa irrestricta de los derechos de las y los trabajadores, la libertad sindical, la negociación colectiva y la autonomía de las organizaciones gremiales. Continuaremos luchando, en todas las instancias posibles, para garantizar condiciones de empleo dignas y la libertad del movimiento obrero para organizarse».