Por Redacción
El titular de la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (FeMPINRA), Juan Carlos Schmid, participó el último martes del encuentro organizado por la Universidad Austral sobre el avance de las nuevas tecnologías, «Diálogo abierto», en el marco de la cátedra permanente «Sabiduría y Dignidad en tiempos de IA». Del encuentro participaron el exfuncionario nacional y miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, Gustavo Béliz, el Diputado Nacional, Facundo Manes y el Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza, regional de la Patagonia, Héctor González.
Durante la jornada, que se desarrolló en el Observatorio de IA, Innovación, Sociedad y Gobierno y la Diplomatura en IA y Gobierno 5.0, los expositores reflexionaron sobre el impacto de la inteligencia artificial en la salud mental, la economía del cuidado, el ámbito laboral y la toma de decisiones cotidianas. En ese contexto, coincidieron en la necesidad de forjar políticas que pongan a la tecnología al servicio del bien común y de un proyecto de país independiente.
En tal sentido, Schmid aseguró que “estamos frente a una transformación económica, cultural y profundamente política. Durante décadas discutimos quién controlaba las fábricas, los puertos, la energía y los recursos naturales. Ahora también tenemos que discutir quién controla los datos, los algoritmos y el conocimiento. Porque detrás de todo eso hay poder, y cuando el poder queda concentrado en pocas manos, la democracia tiene que intervenir”.
Asimismo, sostuvo que el Movimiento Sindical «tiene por delante una responsabilidad concreta: participar ahora de la discusión y no hacerlo cuando las decisiones ya estén tomadas. La inteligencia artificial modificará tareas, profesiones y procesos productivos, pero también abrirá una disputa acerca de quién se apropiará de los enormes incrementos de productividad que pueda generar».
Schmid concluyó: «No se trata de estar en contra de la tecnología. Se trata de discutir para qué y para quién. El progreso solamente puede llamarse progreso cuando mejora la vida de las mayorías».