Por Redacción
La inflación de enero en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró una suba del 3,1% según el Instituto de Estadística y Censos porteño. Si bien los datos están en cuestionamiento, dada la metodología empleada para medir el Índice de Precios al Consumidor, reflejan que el discurso oficial no tiene relación alguna con la realidad. El incremento de precios es constante y sistemático en todos los distritos del país.
En diciembre, el índice porteño había registrado una suba del 2,7%, por lo que el índice de enero implicó un avance de 0,4 puntos porcentuales. El nivel mensual no superaba el 3% desde marzo de 2025, cuando el indicador había alcanzado 3,2%. El informe oficial señaló que el proceso alcista se encadenó por quinto mes consecutivo, luego del piso de 1,6% registrado en agosto del año pasado. Esto, según la versión de la narrativa oficial.
En la comparación interanual, el IPCBA acumuló un incremento de 31,7% en enero, con una leve desaceleración de 0,1 punto porcentual respecto de diciembre. El desglose por tipo de consumo mostró que los bienes aumentaron 2,3% en el mes, mientras que los servicios registraron una suba de 3,5%. En la medición de doce meses, los bienes exhibieron un incremento de 26,2% y los servicios alcanzaron una variación de 35,0%.
Por componentes, la categoría Resto del IPCBA, utilizada como referencia de la inflación núcleo, registró un alza mensual de 2,2%. En términos interanuales, ese agregado se ubicó en 32,9%, con una baja de 0,7 puntos porcentuales frente al mes anterior. En el caso de los precios regulados, el relevamiento del IDECBA indicó una suba de 1,7% en enero y una variación interanual de 30,9%.
La difusión del índice porteño se produjo en la antesala de la publicación del dato nacional del Indec y en un contexto atravesado por la decisión de Javier Milei y del Ministro de Economía, Luis Caputo, de cancelar el nuevo índice de precios oficial impulsado por el Gobierno reaccionario. La credibilidad del oficialismo comienza a mostrar fisuras en la relación con la realidad efectiva.