Por Redacción
Javier Milei firmo este jueves el acta fundacional del Consejo de la Paz para Gaza, un organismo impulsado por Donald Trump que funcionará de manera paralela a la Organización de las Naciones Unidas. El libertario apoyó reiteradamente la intrusión de Israel en el territorio palestino y apañó el genocidio en la Franja, con esta rúbrica, el Gobierno ratifica su alineamiento y su política de dependencia con Washington.
El Consejo de la Paz fue presentado por Trump como una herramienta destinada a intervenir en conflictos armados y zonas de guerra con el objetivo de evitar enfrentamientos bélicos. Según el esquema anunciado, el organismo priorizará el abordaje de la situación en la Franja de Gaza y luego avanzará sobre acciones vinculadas a la lucha contra el terrorismo a escala global.
El órgano fue presentado por Trump como una herramienta destinada a intervenir en conflictos armados y zonas de guerra con el objetivo de evitar enfrentamientos bélicos. Según el esquema anunciado, el organismo priorizará el abordaje de la situación en la Franja de Gaza y luego avanzará sobre acciones vinculadas a la lucha contra el terrorismo a escala global.
En los hechos, la iniciativa plantea una alternativa al sistema multilateral vigente. Con esta maniobra, Trump busca desplazar el rol central de las Naciones Unidas y construir un espacio internacional alineado con la agenda política y estratégica de los Estados Unidos.
Junto a Milei, otros 18 cancilleres y jefes de Estado firmaron el acta fundacional. Entre ellos figuraron el presidente de Paraguay, Santiago Peña; los mandatarios de Indonesia y Kazajistán; y los ministros de Relaciones Exteriores de Marruecos, Arabia Saudita, Catar, Turquía y Jordania.
Durante la presentación, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, destacó el perfil de los países participantes. Marco Rubio señaló: “estos de aquí son líderes que están en favor de la acción”. El esquema del Consejo prevé una membresía permanente con un costo de 1.000 millones de dólares para los países que decidan integrarse de manera estable al organismo recientemente creado.
Trump aseguró que la guerra en Gaza está por llegar a su fin. Sin embargo, distintos organismos internacionales y las autoridades palestinas, denunciaron que Israel violó reiteradamente el alto el fuego y continúa sus ataques contra la población que habita la Franja. Mientras el territorio palestino continúe invadido por la fuerza de ocupación será muy difícil establecer marcos de paz. Por otro lado, es sabido que Estados Unidos alimenta distintos conflictos bélicos en distintas partes del globo e incentiva la guerra económica con China, que también tienen consecuencias violentas.
El republicano, afirmó que el Consejo de la Paz actuará en cooperación con la ONU y aseguró que la situación internacional mostró mejoras. Señaló que “el mundo está más pacífico que hace un año”. Asimismo, expresó: “mucha gente está feliz con lo que estoy haciendo”. Y agregó que “como presidente, puse fin a ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia. Y, por cierto, muchos de los líderes están aquí. Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía”.
Trump omitió decir que su país vive una conmoción interna a partir de la ingerencia del ICE como fuerza parapolicial dedicada a perseguir inmigrantes en Estados Unidos. El uso de la violencia y la desaparición forzada de personas, así como el asesinato de Renee Nicole Good, en Mineápolis, despertó la ira de una gran porción de la población que se manifestó en contra de las políticas del republicano. Por otro lado, la imagen del mandatario colonial cae en picada de la misma manera que la aprobación de su gestión según las últimas estimaciones de opinión.
En este escenario, y tal como lo demostró a través de su discurso en Davos, Javier Milei demuestra un grado de sumisión alarmante con las políticas de Trump. El libertario obedece ciegamente a la oligarquía argentina que históricamente se posicionó en contra de los intereses nacionales y operó sistemáticamente para que Argentina no abandone el esquema de dependencia y de semi-colonia.