Por Redacción
Colombia dirimirá quién será el nuevo presidente en segunda vuelta, el próximo 21 de junio, luego de que el último domingo Abelardo de la Espriella del movimiento Defensores de la Patria (derecha) e Iván Cepeda del Pacto Histórico (izquierda) resultaran ser los candidatos más votados. Según el preconteo de la Registraduría Nacional con el 99,99% de las mesas escrutadas, el representante reaccionario alcanzó los 10.361.473 votos, en tanto, el referente progresista obtuvo 9.688.348 sufragios.
En tercer lugar, se ubicó Paloma Valencia, del partido Centro Democrático, con 1.009.069 votos. La jornada electoral reunió a 23.675.075 votantes dentro y fuera del país, de acuerdo con el informe oficial difundido por la autoridad electoral. El escrutinio registró 406.920 votos en blanco y 245.374 nulos. El Ministerio de Defensa informó que el proceso se desarrolló sin incidentes relevantes y contó con la supervisión de 26 misiones internacionales y alrededor de 1.500 observadores.
Sin embargo, tras conocerse el preconteo, el presidente Gustavo Petro cuestionó los resultados y afirmó que no los reconocería. En su mensaje sostuvo: “Las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes. Por tanto, y conforme a la ley, los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”. El mandatario había solicitado al inicio de la jornada electoral que el Estado asuma el control del software utilizado en el escrutinio, en cumplimiento de una sentencia del Consejo de Estado de 2018.
Desde Barranquilla, De la Espriella celebró el resultado junto a sus seguidores y rechazó las críticas del Gobierno. En su discurso afirmó que la democracia se defenderá “por la razón o por la fuerza” y pidió la presencia de observadores de Estados Unidos para la segunda vuelta. En tanto, Cepeda rechazó el preconteo oficial y cuestionó el desarrollo del proceso electoral. Aseguró que «estamos pidiendo en democracia que las comisiones escrutadoras hagan su trabajo y sepamos con claridad cuál fue hasta el último de los votos en el territorio nacional hasta el día de hoy».
El próximo 21 de junio el pueblo colombiano elegirá a un nuevo Presidente para conducir el destino político del país en el período 2026-2029. La polarización demanda una mayor atención por parte del oficialismo a partir de la permanente injerencia de Estados Unidos en la vida política del país. El ascenso de los sectores reaccionarios son reflejos de esta intervención en una región que convive bajo amenaza permanente.