Por Redacción
En el marco de la imposición de la reforma laboral del gobierno libertario, el Partido Justicialista de la a través de la Secretaría Gremial que encabezan Aníbal Torretta y Estefanía Mensi, organizó el último jueves en su sede un encuentro que reunió a más de mil personas donde el Senador Nacional, Mariano Recalde y la ex Ministra de Trabajo y actual diputada de Unión por la Patria, Raquel Kelly Olmos, presentaron un proyecto propio en defensa del trabajo y de los derechos laborales.
Durante el encuentro, Recalde aseguró que «desde que asumió Javier Milei, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, cerraron 21.981 empresas, y eso que le metieron una reforma laboral que es mucho más potente que la discutimos ahora, la de la Ley Bases”.
Del mismo modo, sostuvo que el proyecto normativo del oficialismo, «les permitió a todos los empresarios pyme contratar trabajadores sin ningún derecho”. Al mismo tiempo, indicó que al promover instancias de empleo como los colaboradores independientes y las contrataciones a través del monotributo, se promovió la precarización, con empleos “sin aguinaldo, vacaciones, horas extras, indemnización ni ningún derecho laboral. ¿Creció el empleo con esa fase? No creció el empleo”.
En contraposición, explicó que durante la década de bienestar el modelo que se propuso promovía la protección del trabajo “con doble indemnización y con el salario más alto del país, entre 2003 y 2015, se crearon 220.000 empresas y cuatro millones de puestos de trabajo. El derecho del trabajador no impide obstaculizar la economía”.
En tanto, Kelly Olmos, remarcó que la reforma que impulsa Milei es “verdaderamente regresiva, muy nociva en distintos aspectos”. Aseveró que debilita la fuerza de la clase trabajadora a la hora de la negociación dado que “lo que hoy en la negociación nacional constituye un piso, pasará a ser un techo”, y profundiza la pérdida de ingresos y de «soberanía horaria».
En esa línea, remarcó que la propuesta peronista es que «si los empleadores tienen que financiarse lo hagan a través del Banco Nación, no mediante el trabajador que ha sido damnificado al ser despedido”. Del mismo, advirtió que “con esta ley se va a poder trabajar hasta 12 horas diarias sin pago de horas extras” y consideró como alternativa avanzar hacia una jornada de 40 horas semanales en un plazo de seis años.
Torretta, reafirmó que es necesario reforzar la idea que las «Organizaciones sociales, el partido, los empresarios nacionales, las FIME y en el centro el movimiento obrero organizado para construir una alternativa de poder para el 27, porque nosotros no nacimos para hacer oposición, nacimos para gobernar la patria y juzgar la justicia social y la soberanía política”.