Por Redacción
La titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, ratificó este lunes en rueda de prensa que la dirección económica del país está en manos del organismo financiero. En tal sentido, respaldó las políticas de ajuste que dañan al conjunto de los argentinos y apoyó el diseño de disolución nacional expandido por Javier Milei y el titular de la cartera económica, Luis Caputo. Planteó que uno de los desafíos de la economía argentina consiste en lograr que el crecimiento alcance a una mayor cantidad de sectores y permita reactivar el consumo. La funcionaria colonial afirmó que la expansión debe “compartir más ampliamente” sus beneficios, al mismo tiempo, señaló: «Mi convicción es que el país está por un buen camino y no habrá necesidad de más fondos».
Georgieva, justificó el ajuste y ponderó el sacrificio del pueblo para que el Gobierno cumpla con las políticas económicas diseñadas por el Fondo. En tal sentido, expuso que “la Argentina se encuentra en una posición mucho más sólida y esto es resultado del arduo trabajo del Gobierno. Es el resultado de la perseverancia y el sacrificio del pueblo argentino. Anticipamos que van a fortalecer las reservas de acá en adelante, la confianza del mercado ha regresado».
La titular del FMI destacó “el progreso macroeconómico y de estabilidad financiera desde 2023” y sostuvo: “Todos los indicadores nos muestran una escena más saludable; desde la posición fiscal del país que es fuerte, el déficit primario que cambió a superávit primario, la inflación ha disminuido del 210% a un aproximado del 30% hoy en día”. Sin embargo, no hizo referencia a la crisis social que atraviesa el país producto de la injerencia del organismo financiero. El sostén al modelo libertario está relacionado con la necesidad de recuperar los préstamos emitidos para consolidar el poder oligárquico.
En una muestra cabal de subordinación política, totalmente domesticado, Caputo aseveró: «hoy la relación de Argentina con el Fondo Monetario es excelente a todo nivel”. “Hemos tenido siempre una relación de respeto profesional y personal, de confianza, y de diálogo continuo con el Fondo”. El ideólogo del endeudamiento que condena a vivir en la precarización social a millones de argentinos agregó que «esa confianza y ese apoyo se fue solidificando con el correr de los meses. Incluso, afianzándose en los momentos más difíciles».
Georgieva remarcó: “Debemos reconocer que la transformación es difícil, pero cuando es exitosa nos llena de confianza. En mi país los jóvenes se iban, y hoy somos un país que atrae. Argentina, yo sé que pueden hacer las cosas mucho mejor todavía”. Al mismo tiempo, indicó: «Mi convicción es que el país está por un buen camino y no habrá necesidad de más fondos», por lo tanto, confirmó que no será necesario un “financiamiento adicional por parte del FMI”.
«Sé que la transformación del tipo que Argentina está atravesando es difícil. Lideré tres de ellas. Mi propio país en los ’90, Bulgaria, ha sufrido una hiperinflación de 8.300% que borró los ahorros de mi madre de la y nos dio vuelta el escenario de la noche a la mañana. Atravesamos tiempos difíciles con un programa del FMI, pero la perseverancia, estabilidad macroeconómica y financiera y abrir la economía traen sus beneficios. Mi país es hoy miembro de la Unión Europea, en enero se sumó al euro y el ingreso per cápita desde entonces ha aumentado ocho veces», se justificó la titular del programa de usurpación económica.
Cabe señalar que su visita al gobierno libertario tiene como objetivo ratificar el respaldo institucional al programa económico y acompañar la agenda de reformas estructurales que el FMI considera necesarias para consolidar la recuperación de su capital, aunque eso signifique la destrucción de la Argentina, como pasó en el pasado y en otros países. Georgieva respaldó, en este marco, el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que el Gobierno prevé enviar al Congreso.