Por Redacción
El Papa León XIV llegó este viernes a Montevideo, donde fue recibido por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, para dar inicio a su sexto viaje apostólico, que incluye visitas a Uruguay, Argentina y Perú. La gira, que se extenderá durante doce días y comprende más de 30.000 kilómetros, constituye el regreso del Pontífice a Sudamérica, una región con la que mantiene un fuerte vínculo pastoral y espiritual. Tras el recibimiento oficial y los saludos protocolares de las delegaciones, León XIV se trasladó junto al mandatario uruguayo a la Plaza Independencia, donde tuvo lugar la ceremonia de bienvenida.
La agenda en Uruguay se desarrollará del 6 al 8 de noviembre. Durante la primera jornada, el Papa mantendrá encuentros con las autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático. El programa religioso contempla la celebración de las Vísperas con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y seminaristas en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción y de los Santos Felipe y Santiago.
Antes de su llegada, el Pontífice expresó su satisfacción por el inicio de esta misión pastoral durante un encuentro con los 82 periodistas que integran la comitiva papal. León XIV definió el propósito de su recorrido como una tarea de cercanía con los pueblos y de difusión del mensaje evangélico. El Papa explicó: «La misión del Obispo de Roma, del Papa» consiste en «compartir la alegría del Evangelio y anunciar la buena nueva, caminar junto a la gente, expresando esa cercanía que para ellos es tan importante tanto en los momentos de alegría como de tristeza».
Ante las consultas sobre las condiciones para realizar el viaje, León XIV sostuvo: «Sé que muchas personas tenían dudas sobre el éxito de este viaje. Pues bien, les confieso que desde el primer día no tuve ninguna duda: estaba convencido de que el viaje debía llevarse a cabo. Y estoy realmente contento, doy gracias a Dios y agradezco a los maravillosos asistentes médicos que están aquí hoy. Puedo decir que me siento bastante bien, ustedes son testigos de ello».
El recorrido comprende doce días, más de 30.000 kilómetros, 14 localidades y más de cincuenta compromisos oficiales. La agenda incluye desplazamientos por distintos puntos de los tres países, con encuentros institucionales, celebraciones religiosas y actividades pastorales. Durante el vuelo hacia Montevideo, el Papa remitió telegramas a los presidentes de los países sobrevolados. Al mandatario francés le transmitió sus oraciones para que «el país pueda disfrutar de las bendiciones de Dios: la paz y la concordia». A Argelia le deseó «bendiciones de paz y prosperidad», mientras que para Mauritania pidió al Todopoderoso que «bendiga a la nación con sus dones de unidad y concordia».
Durante el encuentro con la prensa, León XIV presentó oficialmente a Montserrat «Montse» Alvarado como nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, función que asumió el 1 de noviembre en reemplazo de Paolo Ruffini. El Papa destacó su experiencia y capacidad para fortalecer el trabajo comunicacional del Vaticano. La visita a Uruguay constituye la primera etapa de una gira que continuará por Argentina y Perú. El regreso de León XIV a Sudamérica adquiere especial relevancia para una Iglesia que mantiene en la región una presencia histórica y una estrecha relación con las comunidades populares.
