El Movimiento Derecho al Futuro propuso discutir el modelo educativo con una agenda federal vinculada al desarrollo productivo

Por Redacción

El Movimiento Derecho al Futuro, que encabeza Axel Kicillof, hizo pública en las últimas horas, una propuesta educativa para discutir con el conjunto de la comunidad. En tal sentido, la organización política enfatizó que en este contexto, se tiene que construir una fuerza «que defienda y represente al trabajo, la producción agropecuaria e industrial, a comerciantes, profesionales, docentes y estudiantes, artistas, científicos, jubilados, asegurando el desarrollo económico con justicia social”.

Para el MDF es necesario «transformar nuestro sistema educativo por la insatisfacción social que generan sus deudas, entre las que destacan los logros de aprendizaje, el estado de la infraestructura, los salarios docentes, y otros aspectos relevantes».

Al mismo tiempo, señaló que «los desafíos que tiene la educación argentina son múltiples, y creemos que los gobiernos populares, más allá de sus deficiencias, han producido avances importantes en materia de legislación, inversión, expansión del sistema, construcción de edificios, creación de nuevas escuelas y universidades públicas, distribución de libros y tecnología, mejora sustantiva de los salarios y de las condiciones laborales, por citar algunos».

Por otro lado, indicó que «hoy peligran las nociones de comunidad, de ciudadanía democrática, de sociedad
solidaria con plenos derechos y conciencia de sus obligaciones. Los derechos no son mercancías, sino atributos inherentes a la condición humana y tienen un único destino, su ampliación».

El espacio político sostuvo que, desde la llegada de La Libertad Avanza al poder, se eliminó la paritaria docente y se redujeron los salarios, en un contexto que definió como hostil para la tarea educativa. En ese marco, cuestionó la noción de “libertad” promovida por el oficialismo y citó una frase presidencial: “La libertad también es que, si no querés mandar a tu hijo al colegio porque lo necesitás en el taller, puedas hacerlo».

En tal sentido, precisó que  el presupuesto 2026,  dejó de garantizar el 6% del PBI para educación y el 1% para ciencia y tecnología. Puntualizó que no se contemplaron partidas para infraestructura escolar, provisión de libros, equipamiento tecnológico ni formación docente. El Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional acumuló un recorte del 93% en comparación con 2023, mientras que la función Educación y Cultura registró una caída real del 47,3% frente a ese mismo año.

Las políticas de asistencia a estudiantes mostraron una reducción significativa. Las becas educativas cayeron un 76,6% en relación con 2023, lo que impactó de forma directa en el acceso y la permanencia en el sistema. El MDF interpretó estos datos como parte de una estrategia de ajuste que se justificó en dos argumentos: la baja de la natalidad y la idea de “inversión inteligente”, entendida como gastar menos recursos.

El MDF rechazó ambas premisas. Subrayó que la disminución de la matrícula no puede traducirse en recortes de personal docente y cuestionó la noción de eficiencia presupuestaria utilizada por el Gobierno para justificar el achicamiento del Estado en educación. Del mismo modo, aseguró que las políticas libertarios atentan contra la universidad pública nacional. Afirmó que el recorte no se limitó a lo presupuestario, sino que afectó salarios, investigación y extensión, lo que debilitó la producción de conocimiento y la capacidad de desarrollo del país. Interpretó estas medidas como un intento de desmantelar áreas estratégicas y romper el vínculo entre universidad, ciencia y modelo productivo.

El texto planteó que un eventual cambio de gestión deberá reconstruir el sistema educativo y asumir deudas pendientes. Reconoció que entre 2003 y 2015 se registró una expansión de la inversión, aunque señaló que los resultados de aprendizaje no alcanzaron niveles satisfactorios.

El MDF propuso:

Mejorar los resultados de los aprendizajes en todo el sistema educativo;

Sostener la continuidad pedagógica de la educación obligatoria (que haya clases todos los días), sobre todo en las escuelas de gestión estatal. En este punto se debe discutir el concepto de corresponsabilidad de las familias y la sociedad respecto de la educación;

El actual escenario de descenso demográfico con cobertura próxima a la universalización, representa una oportunidad para generar políticas respecto de las condiciones en que se enseña y se aprende en las escuelas;

Analizar los modos de incorporar tecnología en la escuela como una capacidad estratégica para desarrollar procesos de innovación y producción de conocimiento;

Discutir como incorporar las herramientas de la Inteligencia Artificial en todo el sistema educativo;

Construir un nuevo federalismo educativo, y en ese marco, una nueva distribución de los recursos económicos;

Como parte de la política de recuperar el Sistema Universitario, se debe priorizar su articulación con el sistema educativo, en espacial con los Institutos Formadores y con el sistema productivo.

Por último, convocó a “la construcción de una gran fuerza social y política para el desarrollo y la justicia social, que represente a trabajadores, sectores productivos, la ciencia, la educación y la cultura. Que defienda los intereses nacionales, promueva el desarrollo y se abra a la participación de todos. Solo con un peronismo fuerte, amplio, unido y con sus raíces en el pueblo podremos forjar un país más justo, solidario y con oportunidades para todos”.

 

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