Por Redacción
Con 52 votos afirmativos y 4 abstenciones, la Cámara Alta convirtió en ley el incremento del 7,2% para jubilaciones y pensiones, lo que significa una mejora cercana a 62 mil pesos, junto con el bono previsional que pasará de 70 a 110 mil pesos. La sesión, atravesada por la tensión política, se realizó luego de que senadores de La Libertad Avanza y del PRO se levantaran del recinto en señal de rechazo.
El proyecto, impulsado por Unión por la Patria en Diputados, consiguió dictamen el mes pasado con 111 votos positivos, 100 negativos y 15 abstenciones, situación que derivó en un extenso debate reglamentario. A la suba de haberes se sumó la prórroga por dos años de la moratoria previsional, medida que permitirá a miles de personas regularizar su situación de aportes. Esta última se aprobó con 38 votos a favor, 14 en contra y 1 abstención.
Desde el oficialismo libertario advirtieron que la sesión será impugnada ante la Justicia. El secretario parlamentario, Agustín Giustinian, afirmó: “No existió una convocatoria formal a reunión de comisión, requisito indispensable según el Reglamento del Senado para validar el tratamiento y dictamen de proyectos”. Cuestionó que una reunión informal no reemplaza la instancia de comisión y que, por lo tanto, se habría incumplido el procedimiento. En tal sentido, el oficialismo no ocultó su intención de perjudicar a los jubilados con el ajuste sistemático.
Por otro lado, el Senado avanzó con la declaración de la emergencia en discapacidad, tema que se encamina a tratarse en los próximos días. Los bloques dialoguistas señalaron que garantizar derechos básicos es prioridad frente a la crisis económica y remarcaron que la discusión previsional seguirá abierta, en medio de la pulseada con el Gobierno nacional por los fondos de la Seguridad Social.