Por Redacción
El Cosecretario General de la Confederación General del Trabajo (CGT), Cristian Jerónimo, cuestionó la reglamentación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y anticipó que la central obrera podría definir nuevas medidas de acción en el corto plazo. Las definiciones se conocieron en el marco del rechazo sindical a los cambios normativos y de las denuncias realizadas por las tres Centrales Obreras ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Ginebra, en el marco de la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo.
Jerónimo, sostuvo que «acá, lo que tiene que quedar claro es que desde que asumió Milei la CGT le hizo cuatro paros y catorce movilizaciones contra las políticas de precarización y ajuste. Esta reforma fue presentada por el gobierno como un proceso virtuoso para fomentar empleo». Asimismo, remarcó: «la realidad demostró lo contrario: desinversión, cierre de empresas y pérdida constante de puestos de trabajo en Argentina. No generó ni generará un solo puesto de trabajo”.
El dirigente sindical, que la reglamentación emitida el último lunes por el oficialismo, «fue aplicada con un exceso total que va más allá de la ley, buscando perjudicar a las instituciones que representan a los trabajadores y quitándoles beneficios fundamentales». Del mismo modo, agregó que «la CGT defenderá, como viene haciendo, cada derecho adquirido sin ceder ni una sola conquista». Sobre la situación judicial, explicó que continúa el trámite de la cautelar presentada por la central obrera y que el equipo legal mantiene su estrategia de impugnación. En ese marco afirmó: “A pesar de las dificultades, la CGT está fuerte y comprometida para defender a los trabajadores en cada lugar de trabajo”.
Por otro lado, Jerónimo se refirió a la denuncia presentada ante la Organización Internacional del Trabajo, donde la central sindical cuestionó el incumplimiento de normas internacionales vinculadas a la protección de derechos laborales. Indicó que el planteo incluye observaciones sobre los artículos 87 y 150, en un contexto que definió como de “avasallamiento de derechos”. De cara a los próximos pasos, señaló que la conducción de la CGT convocará a su Consejo Directivo para definir eventuales medidas de fuerza: «No nos vamos a quedar de brazos cruzados, pero todo se discute y decide en el seno del Consejo Directivo de la central obrera. Nunca se descarta un paro general como medida concreta de respuesta».
Jerónimo aseguró que la la CGT trabaja en la construcción de una alternativa política hacia 2027 con un perfil productivo distinto al actual. Por último, expresó solidaridad con la central obrera de Bolivia, en el marco de situaciones similares que atraviesa el movimiento sindical en la región.