Por Redacción
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó en sesión especial la modificación de la Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. La iniciativa obtuvo sanción definitiva con 137 votos afirmativos, 111 negativos y 3 abstenciones, tras varias horas de debate marcadas por tensión política, protestas en las inmediaciones del Congreso y represión a los manifestantes.
El oficialismo llegó al recinto con el respaldo necesario para sancionar una normativas que legisla a favor del capital y en contra de la soberanía nacional. Acompañaron el proyecto legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical y fuerzas provinciales. La norma modificó el esquema de protección vigente y eliminó el criterio único nacional para definir las zonas alcanzadas por la ley. A partir de ahora, las provincias asumirán la facultad de determinar qué áreas quedan protegidas y cuáles podrán habilitarse para actividades extractivas, entre ellas la minería.
En este contexto, la la diputada de Unión por la Patria Sabrina Selva, aseguró que “el debate propuesto respecto a la reforma de la ley de glaciares es tan deshonesto como el gobierno, tan mentiroso como su relato. Esta ley es inconstitucional y regresiva, va a traer conflictos interjurisdiccionales».
Por otro lado, la legisladora de Provincias Unidas, María Inés Zigarán remarcó: “no están protegiendo las autonomías provinciales”. “Están dejando a las provincias solas con todo el costo que significa decidir sobre si un glaciar o un ambiente periglacial se van a preservar o no”.
A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, el Gobierno celebró la sanción y la presentó como una “reforma histórica, en función de evaluaciones técnico-científicas provinciales, la explotación de los minerales en los terrenos que estaban mal catalogados como glaciares y no formaban parte del objeto protegido de la ley”. En esa misma línea, justificó el cambio al afirmar que “la redacción original era confusa y generaba interpretaciones absurdas que prohibían actividades mineras en general, incluso donde no había nada que proteger”.