Por Redacción
Las ventas de los comercios minoristas pymes por el Día de Reyes Magos 2026 registraron un leve crecimiento interanual de 0,5% a precios constantes frente a la misma fecha de 2025. El dato, difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), expuso un escenario de consumo débil, fragmentado y con resultados por debajo de los obtenidos en Navidad.
El relevamiento se realizó entre el 4 y el 5 de enero de 2026 sobre 209 comercios de 30 ciudades del país, con cobertura en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, a partir de un trabajo de campo llevado adelante por 35 encuestadores. El informe describió escaso movimiento generalizado y ventas que oscilaron entre moderadas y mínimas en la mayoría de los rubros.
Las promociones dominaron la escena comercial, con descuentos del 20% al 40%, ofertas 2×1 y planes de financiación en cuotas. Ese despliegue no logró modificar la baja demanda. El uso de tarjetas de crédito concentró la mayor parte de las operaciones, mientras el efectivo casi desapareció y el débito perdió participación, una señal clara de restricciones de liquidez en los hogares.
El 82,2% de los comerciantes indicó que el resultado fue igual o peor a lo esperado. Un 17,8% reconoció ventas inferiores a las previsiones iniciales. En numerosos rubros, la celebración de Reyes tuvo una incidencia marginal o directamente nula, condicionada por ingresos ajustados, la cercanía con otras fechas de gasto y la competencia del canal online.
El ticket promedio se ubicó en $36.656. Al compararlo con el promedio de 2025, que había sido de $48.081, y ajustar por la inflación interanual, se verificó una caída real del 41,9%. El dato reflejó un cambio en el patrón de consumo: se comercializaron más unidades, aunque a un valor promedio sensiblemente menor por compra. El mayor movimiento en cantidades no derivó en un aumento del gasto, sino en la elección de regalos de menor precio.
Pese a la amplia disponibilidad de beneficios —aceptación de casi todas las tarjetas, promociones bancarias y planes de hasta 6 y 12 cuotas sin interés para compras de mayor monto— el impacto comercial resultó acotado. Incluso con múltiples incentivos vigentes, el nivel de ventas permaneció bajo o apenas moderado en gran parte del país.
El balance general mostró un comportamiento más cauteloso que el observado en Navidad. La búsqueda de precios bajos y productos económicos se impuso como criterio dominante. Los gastos acumulados de las fiestas previas y el avance del comercio online limitaron el alcance de las promociones y redujeron su efectividad, dejando a Reyes Magos como una fecha de escaso alivio para el comercio pyme.