Por Redacción
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que China ocupa el lugar de principal socio estratégico de Brasil y respaldó la profundización de los vínculos económicos durante la reinauguración de una planta automotriz en la ciudad de Anápolis. El mandatario participó del acto junto al vicepresidente Geraldo Alckmin y defendió el ingreso de capital y tecnología del país asiático en la industria local.
Lula sostuvo que la relación bilateral atraviesa un momento de consolidación. “Estoy seguro de que la asociación con China va a ir viento en popa, porque China es hoy el mejor socio de Brasil”, afirmó durante el evento realizado en el parque industrial del conglomerado Caoa, donde se presentó la nueva línea de producción del modelo Uni-T, desarrollado en alianza con la automotriz china Changan.
El jefe de Estado destacó el rol del empresariado local en la articulación con socios extranjeros, en tal sentido, expresó: “Si en Brasil tuviéramos más empresarios de la calidad de ustedes, tan jóvenes y tan comprometidos con la ciudad, con la industria, con Brasil y con el pueblo, y además consiguieran un socio chino para traer tecnología, seguramente Brasil no tendría problemas. Por eso, mi visita aquí es para agradecerles y felicitarlos”.
La actividad marcó el inicio de la fabricación del primer modelo de la marca producido íntegramente en territorio brasileño, en el marco de una estrategia orientada a ampliar la capacidad productiva y modernizar el sector automotor. Desde el Gobierno señalaron que la inversión extranjera impulsa el desarrollo regional y fortalece la industria nacional.
Los datos oficiales ubicaron a China como el principal socio comercial de Brasil, con un intercambio que alcanzó los 158.000 millones de dólares en 2024. En ese contexto, el Ejecutivo proyectó inversiones por 190.000 millones de reales en el sector automotor hasta 2033, con participación tanto de terminales como de empresas autopartistas.
Lula vinculó ese escenario con la generación de empleo y la mejora de las condiciones de vid y aseguró que “no hay nada más gratificante para un país que el hecho de que la economía pueda ofrecer al pueblo la posibilidad de crecimiento, la posibilidad de generar empleos y la posibilidad de que las personas vivan con más dignidad y con la frente en alto”.