Por Redacción
La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) confirmó su adhesión a la Marcha Federal Universitaria convocada para este martes 12 de mayo, en defensa del financiamiento universitario y en reclamo del cumplimiento de la ley 27.795, que obliga al Poder Ejecutivo a garantizar el presupuesto y la actualización de recursos para las universidades públicas del país.
La organización empresarial denunció que el Gobierno nacional recortó un 41,6% la asignación de recursos a las universidades entre 2023 y 2026, mientras que los salarios reales de docentes y no docentes se desplomaron un 34,2% desde noviembre de 2023 hasta abril de 2026. Ese deterioro, señala la entidad, empuja a miles de trabajadores y trabajadoras a debatirse entre la indigencia o el abandono de la enseñanza pública, en un contexto de desempleo sistémico, pluriempleo y precarización generalizada.
A ese cuadro se sumó el desmantelamiento de los institutos de Ciencia y Técnica. Para APYME esto implicó la destrucción de una herramienta clave para la producción nacional y advirtió que pone en riesgo la calidad de vida de la población por la ausencia de controles técnicos en múltiples áreas.
En tal sentido, la conducción de la organización empresaria, sostuvo que «el “ajuste más grande de la historia” del que se jacta el Gobierno no es solo un modo ineficiente y cruel de tratar de cerrar las cuentas públicas a costa de la integridad y los intereses nacionales».
«Sobre todo, implica ejecutar una demolición calculada contra el desenvolvimiento de la actividad nacional y contra las vidas de millones de compatriotas, mientras se concreta una inmoral transferencia de ingresos a sectores de la economía extractivos, concentrados y multinacionales, y por supuesto a la banca especulativa y organismos de crédito», remarcó la entidad que nuclea a los pequeños y medianos productores.
APYME ratificó su lucha «en defensa de las Pymes, la industria nacional, el trabajo, la educación y la salud públicas para frenar la acción perversa de un Gobierno que busca reconfigurar la Argentina en una economía de enclave, sin vida digna de su pueblo, sin clase media, sin recursos estratégicos, sin industria, sin Defensa, sin Nación. Es hora, no solo de decir un rotundo y multitudinario “basta”, sino de sentar las bases de la unidad y la reconstrucción nacional, antes de que sea demasiado tarde».