Por Redacción
La Confederación General del Trabajo y las dos CTA se movilizaron el último miércoles a la sede de la Secretaría de Trabajo para respaldar la lucha de los trabajadores de FATE, que fueron despedidos tras el cierre de la empresa de San Fernando. Asimismo, repudiaron la represión desatada por la policía del alcalde Jorge Macri, que desató una cacería mientras la protesta se desarrollaba de manera pacífica.
La movilización se realizó en el marco de la reunión que dirigentes del SUTNA mantenían con funcionarios de la Secretaría de Trabajo de la Nación, el mismo día en que vencía la conciliación obligatoria dictada por dicha cartera. En este contexto, los trabajadores de FATE denunciaron que el dueño de la empresa, Javier Madanes Quintanilla, incumplió con los acuerdos homologados donde asumió el compromiso de no despedir personal, al menos hasta junio, mientras el Estado se hizo cargo de pagar los aportes previsionales y sociales.
Por otro lado, durante el transcurso de la jornada, sin previo aviso, la infantería de la Policía de la Ciudad avanzó con furia contra los manifestantes con gases lacrimógenos. El operativo se extendió por varias cuadras a la redonda, ya que las fuerzas represivas del régimen liberal salieron a «cazar» a los trabajadores que se dispersaron ante la violencia desatada contra ellos.
El Consejo Directivo de la CGT expresó su «más enérgico repudio ante un nuevo operativo represivo de la Policía Federal y de la Ciudad, esta vez contra las y los trabajadores de FATE, que reclaman con justa razón ante el cierre repentino de la fábrica y el despido intempestivo de 920 compañeros y compañeras».
La dirigencia sindical, remarcó que «la única respuesta del Gobierno, ante un pueblo organizado contra el ajuste y la pérdida de derechos, es violencia y represión. Nos solidarizamos con las y los trabajadores de FATE y acompañamos su lucha, que es la del pueblo trabajador».
Por su parte, Hugo «Cachorro» Godoy, titular de la CTA Autónoma, aseguró que «evidentemente, Milei se pelea de palabra y lanza cortinas de humo sobre su relación con los empresarios, pero después son socios de estos mismos dueños que cierran industrias mientras siguen ganando millones con la especulación financiera y el pueblo se empobrece. Por eso, esta movilización no se va a detener; se va a multiplicar».
El Secretario General de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, denunció que «primero autorizaron a que la gente estuviera acá (frente a la sede de la Secretaría de Trabajo) y enseguida entraron a reprimir como si fuéramos animales. Reprimieron a los hijos y las mujeres de los trabajadores despedidos”. Del mismo modo, agregó, que “es la respuesta que da el mismo gobierno que genera la ola de despidos de la que FATE es la punta del iceberg que deja cada día a miles de trabajadores y trabajadoras en la calle”.
Alejandro Crespo, conductor del SUTNA, manifestó: “Vinimos manifestándonos desde distintos espacios —las dos CTA, la CGT, estatales, industriales y familias de los trabajadores de FATE— y nos emboscaron. No estábamos ni siquiera cortando el Metrobus y quedamos encerrados en una atroz represión sin fundamentos. Ya ni siquiera podemos reclamar cuando nos despiden. FATE es la punta del iceberg, porque hay amenaza de cierre en muchas fábricas”.
