Por Redacción
El en marco de la celebración por el l 210° aniversario de la Declaración de la Independencia, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela sostuvo que «la independencia es que podamos defender esta soberanía, nuestros recursos y riquezas para que puedan ser distribuidas de forma equitativa al conjunto de la sociedad argentina». El mandatario riojano participó de distintos actos que incluyeron: el Tedeum y un homenaje al presbítero Pedro Ignacio de Castro Barros.
En este escenario, Quintela aseguró que «la independencia es que podamos defender esta soberanía, nuestros recursos y riquezas para que puedan ser distribuidas de forma equitativa al conjunto de la sociedad argentina. Esto no sucede en estos momentos y tenemos que trabajar todos juntos para que esto se pueda reorientar y modificar en beneficio de nuestra gente”.
Asimismo, sostuvo: «estos son momentos de reflexión de analizar la situación que estamos atravesando y poner todos los esfuerzos en paz y en armonía, pero con firmeza para poder sacar a la Argentina de este pozo que está sumida y que sume por supuesto al conjunto del pueblo argentino, que está angustiado, con dificultades, endeudado que tenemos problemas para garantizar los servicios primarios. Esto lo tenemos que saber para revertir dentro de nuestras posibilidades».
En ese marco, convocó a los gobiernos provinciales a construir una propuesta común para que “entre todos juntos podemos construir un proyecto de país, un modelo de gestión donde todos los ciudadanos se sientan incluidos, reconocidos y contenidos, y que se les marque un camino de crecimiento, desarrollo y resolución de los problemas».
Por otro lado, durante el Tedeum, Monseñor Dante Braida llamó a fortalecer el diálogo y el respeto por la dignidad humana. Al mismo tiempo, remarcó que «sabemos que este camino recorrido tuvo muchas dificultades y también el desafío de construir muchas veces con diferentes ciudadanos que tenían diferentes miradas e intereses, pero fue un camino en el que finalmente fuimos creciendo con una identidad propia. A cada época le toca construir su parte de la historia asumiendo sus propios desafíos y buscando un horizonte común que nos oriente el camino».
El sacerdote, explicó que «estamos en una época donde tenemos que realizar una profunda reflexión que nos lleve a poner en el centro el respeto, la dignidad de todo ser humano de modo especial de los más vulnerables. En épocas de profunda deshumanización tenemos el deber de permanecer profundamente humanos». En esa línea, concluyó: «no nos resignemos a bajar las persianas de la escucha y del diálogo, construir una patria para todos, una nación que sea hogar para todos vale la pena para ello dar lo mejor de uno mismo y de nuestras instituciones».