La ONU puso en evidencia que Israel planea la anexión de Cisjordania

Por Redacción

El coordinador adjunto de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, denunció este martes ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el agravamiento de la situación en el territorio palestino ocupado y sostuvo que la violencia, la expansión de los asentamientos y el desplazamiento forzado forman parte de un proceso que amenaza con consolidar una anexión de facto de Cisjordania.

Durante su exposición, Alakbarov presentó datos correspondientes a 2026 que reflejan el deterioro de las condiciones de vida de la población palestina. Hasta el 10 de agosto, 76 palestinos murieron en Cisjordania a manos de fuerzas israelíes o colonos, entre ellos 18 niños. En ese mismo período, tres israelíes murieron en enfrentamientos con palestinos.

La violencia ejercida por colonos israelíes alcanzó niveles inéditos, según los registros de Naciones Unidas. Desde el comienzo del año se documentaron más de 1.430 intervenciones contra unas 260 comunidades palestinas. Cerca de 3.800 palestinos fueron desplazados de sus hogares por ataques de colonos, demoliciones y desalojos; casi la mitad de ellos son niños.

Alakbarov describió un proceso en el cual comunidades palestinas son expulsadas de sus tierras antes de que colonos israelíes ocupen esos territorios. El funcionario señaló que los ataques, que durante años se concentraron principalmente en el Área C, comenzaron a extenderse hacia las Áreas B y A, donde la presencia y las competencias de la Autoridad Palestina son mayores.

Al referirse a las operaciones militares israelíes, afirmó que «las operaciones militares israelíes y las restricciones a la libertad de movimiento siguen afectando a la vida de la población civil y a las operaciones humanitarias, y los campos de refugiados se ven especialmente afectados». El avance de los asentamientos constituye otro de los ejes de la denuncia presentada ante el Consejo de Seguridad. De acuerdo con los datos expuestos por el representante de la ONU, las autoridades israelíes aprobaron unas 12.360 nuevas viviendas en Cisjordania desde comienzos de 2026. De ese total, 7.200 corresponden al Área C y 5.160 a Jerusalén Este.

El Gobierno israelí destinó unos 431 millones de dólares para respaldar estos proyectos. Según explicó Alakbarov, el objetivo declarado de esa asignación es «fortalecer el control de Israel sobre Cisjordania y prevenir el establecimiento de un Estado palestino». El funcionario de Naciones Unidas expuso como un hecho especialmente grave la incautación de tierras privadas palestinas en el Área A, cerca de Qabatiya, para la construcción de una carretera destinada a conectar dos nuevos asentamientos israelíes. Se trata, según los registros citados ante el Consejo de Seguridad, de la primera incautación de tierras en el Área A documentada para infraestructura vinculada con asentamientos.

La ONU registró otro episodio en Kalandia, donde fuerzas israelíes ingresaron sin autorización al Centro de Formación de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) mientras se desarrollaban clases. A la presión territorial y militar se suma la crisis financiera de la Autoridad Palestina. Alakbarov señaló que Israel retiene unos 6.000 millones de dólares correspondientes a ingresos aduaneros palestinos, una situación que limita la capacidad de la Autoridad Palestina para pagar salarios completos y sostener servicios básicos.

El funcionario indicó que la situación financiera puede agravarse a partir del 1 de septiembre, cuando vence el acuerdo que permite a bancos israelíes procesar transacciones en shekels de bancos palestinos. La interrupción de ese mecanismo podría afectar la estabilidad del sistema financiero palestino. En medio de este escenario, valoró los preparativos para las elecciones legislativas palestinas previstas para el 28 de noviembre y pidió a todas las partes que faciliten un proceso electoral inclusivo.

En el cierre de su intervención, el coordinador adjunto de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio sostuvo que los hechos registrados en Cisjordania responden a una misma dinámica y no constituyen episodios aislados. Alakbarov los definió como «pasos interconectados» que están transformando el territorio y allanando el camino hacia una anexión de facto, con consecuencias directas sobre las posibilidades de alcanzar una solución de dos Estados.

Compartir en redes sociales

Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir
Compartir