Por Redacción
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que la escalada en Oriente Medio pone en riesgo la estabilidad regional y reclamó garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz, en un contexto de negociaciones estancadas y nuevas operaciones militares en el Líbano. Desde Bruselas, la jefa del Ejecutivo europeo expresó preocupación por el impacto del conflicto sobre el proceso diplomático y reclamó respeto por la soberanía libanesa junto a un cese total de las hostilidades.
La funcionaria alemana sostuvo que “no puede haber estabilidad en Oriente Medio mientras el Líbano esté en llamas”. En esa línea, subrayó: “Restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz es de importancia primordial”. Las declaraciones se conocieron después de que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán concluyeran sin acuerdo en Islamabad.
Según trascendió, mediadores de la región buscan reactivar el diálogo en los próximos días para evitar la caída del alto el fuego vigente por dos semanas. En paralelo, Israel amplió su ofensiva terrestre en Líbano, en la antesala de un encuentro directo entre representantes de ambos países previsto en Washington.
El frente económico expuso otro nivel de tensión. La crisis elevó el costo energético para la Unión Europea, con un aumento superior a los 22.000 millones de euros en importaciones de combustibles fósiles desde el inicio del conflicto. La dirigenta alertó que, incluso con un freno inmediato de los ataques, los efectos sobre el suministro desde el Golfo continuarán.
En ese marco, la Comisión avanzó en un paquete de medidas para amortiguar el impacto. Entre las opciones en análisis figuran liberaciones coordinadas de reservas de petróleo y ajustes en normativas nacionales. Las propuestas se discutirán la próxima semana en una reunión informal del bloque en Chipre. A su vez, el organismo prepara iniciativas sobre impuestos a la electricidad y cargos de red que se presentarán en mayo.