Por Redacción
El Gobierno Libertario, a través de la nueva Ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, volvió a amenazar a los trabajadores organizados al asegurar que hará cumplir el absurdo protocolo anti-piquetes de la ahora senadora Patria Bullrich. En un clima política anti-sindical, motivado por las políticas reaccionarias que emplea Milei y su séquito de servidores de la oligarquía, la CGT convocó a una nueva movilización, en este caso, en rechazo a la reforma laboral.
A la convocatoria de la principal Central Obrera se sumaron las dos CTA y los Movimientos Populares, por lo que se avizora que la movilización será masiva. Esto preocupa a la gestión libertaria, sobre todo porque volverá a perder la calle, como lo hizo a lo largo de los últimos dos años. Es en este contexto, que la sucesora de Bullrich, recurrió al recurso de la violencia institucional como amedrentamiento con la organización de los trabajadores.
En línea con la política de represión instalada por la ex Ministra de la Rúa, Monteoliva, defendió el accionar violento de las fuerzas de «seguridad». En declaraciones mediáticas, que sirven a operaciones de comunicación para tergiversar hechos e informaciones, la titular de la cartera represiva expresó: “Uno siente dolor por lo que le pase a Grillo o a los 280 policías golpeados, pero nadie me pregunta por los policías”.
Al mismo tiempo, sostuvo que “es lamentable que haya una persona herida, pero nosotros no consideramos que hubo un mal accionar de la policía. Tenemos todos los fotogramas y van a ser importantes para las pericias. Queda claro que es difícil determinar trayectorias específicas de las cápsulas de gas. Es compleja la evaluación para decir con certeza de donde salió el disparo”.
Asimismo, Monteoliva afirmó que el próximo jueves “se aplica el protocolo, como siempre”. La funcionaria justificó el despliegue de fuerzas represivas al plantear el control del espacio público como prioridad oficial. En tal sentido expresó que “el Ejecutivo quiere un diciembre en paz” y confirmó que el protocolo se aplicará durante la marcha hacia Plaza de Mayo.
El oficialismo no asume su responsabilidad en los hechos de violencia que constante y sistemáticamente se repiten en las distintas marchas que no cuentan con un caudal masivo de manifestantes. Por el contrario, en las grandes movilizaciones de la CGT, cuando no existió la presencia policial no se registraron hechos violentos de ninguna índole. Por lo tanto, el Gobierno pretende naturalizar la represión en nombre de una falsa moral, sustentada por el falso orden público, para legitimar el ajuste contra la clase trabajadora.
El próximo jueves el Movimiento Obrero organizado volverá a mostrar que no está condicionado por las operaciones políticas y mediáticas. La defensa de los derechos laborales es parte del trazado ético del Movimiento Sindical argentino ante la avanzada de los gobiernos que solo defienden los intereses extranjeros y de la oligarquía.