Por Redacción
El gobierno de Javier Milei interpuso un recurso extraordinario federal con planteo de per saltum ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con el objeto de que el máximo tribunal asuma competencia originaria y resuelva de manera inmediata la situación en torno a la aplicación de la reforma laboral. La presentación fue formalizada por la Procuración del Tesoro de la Nación, en representación de la Secretaría de Trabajo
La presentación oficial esta dirigida a desactivar la medida cautelar dictada por un juzgado del fuero laboral que dispuso la suspensión de más de 80 artículos de la normativa. La decisión del gobierno tiene como objetivo horadar la representación de los trabajadores a partir de la demanda iniciada por la Confederación General del Trabajo. A instancias del poder oligárquico, el planteo libertario pretende dejar sin efecto la acción judicial y así restarle mérito a la justicia del trabajo.
Esta media especial que impulsa el Ejecutivo pretende anular todas las acciones que cuestionen la constitucionalidad de la reforma que agrede derechos adquiridos, sustentado por la Carta Magna. El “per saltum” es un recurso judicial extraordinario que posibilita que casos de extrema “gravedad institucional” sean llevados directamente a la Corte Suprema para su resolución inmediata.
El gobierno intenta abreviar los plazos procesales y obtener un pronunciamiento definitivo del tribunal superior sin atravesar las instancias intermedias. La Corte Suprema deberá expedirse sobre la admisibilidad del recurso y, en su caso, sobre el fondo de la cuestión.
La resolución que adopte el máximo tribunal resultará determinante para la aplicación de la reforma laboral y para la delimitación del alcance de las medidas cautelares respecto de normas de aplicación general. Una vez más, el gobierno eligió desvalorizar la institucionalidad y someter a los trabajadores al escarnio autoritario.