Por Redacción
La Confederación General del Trabajo (CGT) reiteró su rechazo rechazó el proyecto impulsado por el Gobierno libertario que pretende resguardar la propiedad privada con la habilitación de la extranjerización del territorio, lo que afecta directamente a la soberanía nacional y reduce la capacidad del Estado para planificar el uso estratégico de los recursos nacionales.
El Concejo Directivo de la Central Obrera convocó, junto a la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular y las dos CTA, a una conferencia de prensa que se realizará el miércoles 5 de agosto en el Salón Saúl Ubaldini. Al mismo tiempo, convocó a movilizar el próximo jueves cuando la normativa liberal sea tratada en la Cámara de Senadores.
La conducción de la CGT señaló que «detrás de todos los eufemismos que plantea el Gobierno, la mal llamada «Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada» esconde un proyecto de entrega de nuestras tierras y nuestra soberanía. Su aprobación en el Congreso habilita la compra irrestricta de tierras por grandes corporaciones internacionales y puede debilitar la capacidad del Estado para regular y planificar el uso estratégico de su propio territorio».
«La seguridad jurídica no debe proteger únicamente la propiedad sino también a quienes trabajan. Como decía el Papa Francisco, bien común es la tierra que nos cobija», sostuvo la dirigencia sindical y agregó que «la compra irrestricta de tierras por grandes corporaciones internacionales puede debilitar la capacidad del Estado para regular y planificar el uso estratégico de su propio territorio».
Por otro lado, puntualizó: «La tierra deja de producir para convertirse en un activo financiero. Así se transforma en objeto de especulación global, aumentan los precios del suelo, se desplazan las economías regionales y los pequeños y medianos productores quedan en desventaja frente a grandes capitales. Eliminar restricciones sobre tierras con ríos, lagos y acuíferos implica que recursos estratégicos como el agua dulce puedan quedar bajo control de intereses privados extranjeros».
Por último, la conducción de la CGT aseguró que «la seguridad jurídica no debe proteger únicamente la propiedad sino también a quienes trabajan. Seguridad de tener vivienda, trabajo, salario digno y una tierra al servicio del bien común. Y como dice el Papa Francisco, bien común es también la tierra que nos cobija».