Julio Ricardo: «Maestro de Escuela»

*Por José Luis Ponsico 

Su padre, José López Pájaro, periodista destacado en los´40, hombre del poderoso Raúl Apold, eficaz Secretario de Prensa y Difusión de la primera época de la Presidencia del General  Perón, 1946/55. Julio Ricardo López Batista, creció entre las amistades de su papá: los periodistas y el peronismo. Una marca endeble.

Cursó Escuela Normal. Graduado de «Maestro» ejerció en la Escuela Nro 3, Caballito, calle Puan. Hace unas horas el músico Nito Mestre célebre con «Charly» García, «Sui Géneris» 1975, remitió un recuerdo hermoso: «Al Maestro con cariño. Julio Ricardo mí Maestro en 5to y 6to grado…», se leía.

El periodista López Pájaro luego de ejercer la Dirección del diario «La Mañana» en Mar del Plata, una «misión» encomendada (1948) por el poderoso Raúl Apold, tuvo otros ciclos ponderados: en 1960, el padre de Julio Ricardo, fundó la  Escuela de Periodismo Deportivo zona  del Congreso. Allí abrevó toda una generación de alumnos: Pagani, Niembro, Araujo, entre otros luego famosos.

Julio tuvo su bautismo periodístico imposible de olvidar: el domingo 3 de marzo de 1963 en la cobertura de La Vuelta de Olavarría como parte de la transmisión y desde el avión que sobrevolaba el duelo entre Juan Gálvez y los hermanos Dante y Torcuato Emiliozzi. Tuvo la difícil misión de informar algo que no cabía entre los fanáticos del automovilismo, Turismo Carretera: «Ha muerto Juan Gálvez», comunicó.

El recorrido lleva a un acontecimiento para el que escribe éstas líneas: Febrero del 67, Mar del Plata, amistoso Santos 4 River 0. El poco  afortunado debut del «Toto» (Juan Carlos) Lorenzo DT riverplatense. El cronista marplatense, novato, pudo sentarse en una cabina al lado del periodista famoso. «Su padre, Julio, aquí dejó un legado entre colegas. Dirigió el diario peronista La Mañana», dijo el joven.

«Qué lindo recuerdo» dijo Julio. Acto seguido indagó al iniciado y compartió la previa al partido. «Anotá, esto te servirá para una nota en el diario. Viajé casi de rebote, algo que no siempre ocurre, con la delegación del Santos. Tendrás un informe especial del vuelo donde «Pelé»   y la orquesta  hacían jueguito entre los asientos. Al bajar, en el pasillo y en la escalerilla del avión» subrayó

«Al Maestro con cariño» impactaba en el comienzo de una increíble amistad. De vernos poco, pero mantener afecto mutuo. En modo especial del joven que siempre admiró el estilo del periodista de fama.  Julio con ciclos exitosos: Radio Rivadavia desde fines de los 60, gran audiencia en los´ 70, comentarista de José María Muñoz. Elegante, fino, pintón. Iba en el mismo bondi de Marzolini y Perfumo.

En los años «negros» Víctor Lupo, el dirigente deportivo de rica historia en el peronismo alcanzó gran amistad con Julio y ambos hicieron partícipe del grupo. En plena dictadura Julio Ricardo, inalterable, aludía a José Ingenieros:  «Los que hagan de la Política, una mera  cuestión de negocios van a fracasar, siempre. Los ideales son sagrados», decía. Rescatando el libro «El Hombre mediocre» (1913).

Condujo ciclos populares: «Polémica en el Fútbol», varias ediciones. Tuvo cargos en la Tevé Publica en gobiernos populares, siempre  valorado por estar «del lado del Pueblo» como valoró ahora Enrique «Quique» Masllorens, otro referente de la cultura peronista en los  medios masivos. Radio Nacional y TV Pública.

Julio en distintos homenajes nunca dejó de evocar los «Torneos Infantiles Evita» de los que participó con varias glorias: Sanfillippo, Bilardo Sívori, Diego Bayo, Norberto Menéndez, Silvio Marzolini, José «Ratón» Leonardi, Luis «Nene» Maidana, Juan Carlos Arrendondo, los que estuvieron en el Senado en una jornada (2019) a 70 años de los juegos y la medicina preventiva a cargo de Ramón Carrillo.

En un acto donde se dieron cita unas doscientas personas, Julio inició la evocación con el Himno de la Niñez: «A Evita le debemos gratitud. Si ganamos o perdemos, siempre lo haremos con honor», a 70 años del recuerdo en la Cámara Alta y ante un auditorio al borde de la emoción.

La última: Sin ser del mundo del Rugby, el que escribe supo de un drama oculto en el universo de la Ovalada. Estando en la Agencia Nacional de Noticias Télam propuso una investigación: Hace un cuarto de siglo se conocían 25 casos de jugadores víctimas de lesiones   severas. Fractura de la 4ta y 5ta vértebras. Las cervicales. Unos 25 muchachos entre 22 y 28 años cuadripléjicos. En sillas de ruedas.

En el aquél tiempo con testimonios de dos figuras legendarias de «Los Pumas», Nicanor González del Solar e Ignacio Fernández Madero,   la agencia Télam puso en conocimiento, algo que estaba virtualmente «tapado» por el Mundo del Rugby: la tragedia silenciosa. Los caídos en el Scrum  esa montaña donde los Mastodontes derrumban a otros, de menor peso.

Esa descripción, con detalles técnicos, la hicieron los legendarios que compararon cambios entre el Rugby de los´60 y ´70 y el vigente  -corría 2008- por cuestiones físicas. «Un Rugby que tendrá que tomar medidas» sentenció Del Solar. Cosa que ocurrió. En cuestión de  días el tema produjo algún revuelo.

Y apareció Julio: «José Luis, soy Julio Ricardo. Leí tu nota de investigación en Télam por el drama oculto del Rugby. Te felicito. Además  del rigor profesional hay en el texto un profundo contenido humano», dijo. Cortita y al pie. Como le gustaba jugar.

Por entonces, el drama lo vivía un joven del Club Curupaytí, Rodrigo Cortés. Apenas 21 años. Luego siendo lisiado se graduó del  Contador Público.

Entre los ejemplos de vida.

 

 

 

* Columnista La Señal Medios, Mundo Amateur, Víctor Lupo, Agencia Nacional y Popular y AGN-Prensa.

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