Por Redacción
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 la política económica de Jvier Milei produjo la pérdida de 30.633 empleadores y 411.613 puestos de trabajo registrados en unidades productivas. En mayo, la destrucción del empleo se aceleró: desaparecieron 2.371 unidades productivas y se perdieron 70.217 puestos de trabajo registrados, según el informe «Dinámica laboral y empresarial en Argentina», elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) a partir de los datos que surgen de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
Durante el período analizado, el número de empleadores pasó de 512.357 a 481.724, lo que representó una reducción del 6%. En el caso del empleo registrado, la cantidad de trabajadores pasó de 9.857.173 a 9.445.560, lo que distinguió una contracción del 4,2%. En este marco, la pérdida de unidades productivas tuvo su mayor impacto en el comercio, que acumuló 8.408 empleadores menos. Le siguieron transporte y almacenamiento, con una reducción de 6.733; servicios inmobiliarios, con 4.098; industria manufacturera, con 4.020; servicios profesionales, científicos y técnicos, con 2.691; y agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con 2.421 empleadores menos.
Durante el mes de mayo de este año el comercio perdió 841 unidades productivas en un solo mes, mientras que la industria manufacturera registró 403 bajas y los servicios de alojamiento y comida, 341. Transporte y almacenamiento tuvo una reducción de 210 empleadores. En los primeros cinco meses de 2026, la pérdida acumulada alcanzó a 8.025 empresas, mientras que la comparación con mayo de 2025 mostró 15.069 unidades productivas menos.
Según los datos presentados por el CEPA, la caída del empleo tuvo una composición diferente según cada actividad. La industria manufacturera concentró la mayor pérdida en términos absolutos, con 97.312 puestos menos desde noviembre de 2023. La construcción quedó en segundo lugar, con 80.399 empleos perdidos, seguida por transporte y almacenamiento, con 72.480, y administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, con 72.312.
En servicios profesionales, científicos y técnicos desaparecieron 27.620 puestos; en comercio, 24.103; y en actividades administrativas y servicios de apoyo, 14.468. El impacto fue especialmente fuerte ramas como la construcción, donde se redujo el 16,8% de sus trabajadores registrados, transporte y almacenamiento cayó 13,5%, los servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales retrocedieron 15,4%, los servicios inmobiliarios disminuyeron 10% y la industria manufacturera perdió 8% de su empleo registrado.
La industria manufacturera perdió 15.139 puestos de trabajo, el comercio registró 13.488 bajas y las actividades administrativas y servicios de apoyo redujeron 11.050 empleos. Transporte y almacenamiento perdió 6.653 trabajadores, alojamiento y gastronomía 5.712 y construcción 4.973. No obstante, el retroceso no fue uniforme en todas las actividades: Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca sumó 22.473 trabajadores durante el período; salud humana y servicios sociales incorporó 14.624; y explotación de minas y canteras agregó 3.604 puestos. Esos incrementos no alcanzaron para compensar las pérdidas registradas en los principales sectores afectados.
El tamaño de las empresas marcó una diferencia significativa. En tal sentido, de los 30.633 empleadores que dejaron de formar parte del registro, 30.565 correspondieron a unidades de hasta 500 trabajadores, equivalentes al 99,78% de la reducción total. Entre las empresas con más de 500 trabajadores desaparecieron 68 empleadores, el 0,22%. En materia de puestos de trabajo, las compañías de más de 500 trabajadores concentraron 251.176 bajas, el 61,02% del total. Las empresas de hasta 500 trabajadores explicaron las restantes 160.437 pérdidas, equivalentes al 38,98%.
El relevamiento expuso una contracción simultánea del empleo registrado y de la cantidad de unidades productivas. En mayo, la pérdida de 70.217 puestos implicó un promedio de 2.265 empleos menos por día durante ese mes, mientras que la reducción acumulada desde noviembre de 2023 equivale a unos 450 puestos registrados menos por día. En el caso de los empleadores, el retroceso fue de 33,5 unidades productivas menos por día.